El Cabildo lidera la protección de los murciélagos más amenazados de Tenerife en los pinares afectados por el gran incendio de 2023
El uso de tecnologías acústicas avanzadas y la creación de una red de refugios para especies autóctonas en peligro de extinción garantiza su protección y acelera la regeneración ecológica de la Corona Forestal
El Cabildo de Tenerife, a través del área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, está desarrollando un programa específico para la protección de murciélagos con el objetivo de convertir los pinares de la Corona Forestal en un refugio seguro para estas especies de quirópteros más vulnerables, o directamente en peligro de extinción, tras el impacto que supuso el gran incendio forestal de 2023 que afectó 14.751 hectáreas afectadas de monte.
A través del Servicio Técnico y Planificación y Proyectos Forestales de Medio Natural se desarrolla desde hace dos años un programa de seguimiento científico a través del uso de tecnologías acústicas avanzadas y de la creación de 108 cajas refugio en diferentes puntos de la Corona Forestal. Esta iniciativa y colocación de estas cajas compensan la escasez temporal de refugios y favorecen la recolonización de los pinares por parte de las distintas especies de murciélagos.
En este caso, Tenerife alberga una importante comunidad de quirópteros formada por seis especies: el murciélago de Madeira (Pipistrellus maderensis), endémico de la Macaronesia; el orejudo canario (Plecotus teneriffae), endémico de Canarias; murciélago canario de bosque (Barbastella barbastellus guanchae), subespecie exclusiva del archipiélago; el nóctulo pequeño (Nyctalus leisleri); el murciélago montañero (Hypsugo savii); y el murciélago rabudo (Tadarida teniotis).
Entre ellas destaca el orejudo canario, catalogado actualmente como «En Peligro Crítico» en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) debido a su distribución restringida y al declive de sus poblaciones.
Fragilidad del territorio
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, recuerda que “el incendio de 2023 dejó una profunda huella en nuestros montes y nos recordó la enorme fragilidad de nuestro territorio”. En este sentido, señala que “la recuperación de un ecosistema después de un incendio es un proceso lento, que requiere tiempo, conocimiento y trabajo constante, el cual no consiste solo en volver a ver verde el monte. Recuperar nuestros montes significa recuperar también la vida que los habita, los equilibrios naturales y todas las especies que forman parte de ese ecosistema particular que tenemos”.
Dávila destaca que “los murciélagos son un ejemplo de esa riqueza que muchas veces permanece invisible, pero que resulta esencial para la salud del monte”. “Cuidar Tenerife significa proteger sus pinares, pero también todo lo que vive en ellos. Cada especie tiene una función y cada una de ellas forma parte de ese gran patrimonio natural que tenemos la responsabilidad de conservar y legar en las mejores condiciones”, añade
Indicadores de salud
La consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, explica que “los murciélagos no solo forman parte de nuestro valioso patrimonio natural, sino que actúan como verdaderos indicadores de la salud de nuestros montes. Debido a su extrema sensibilidad ante los cambios ambientales, estos mamíferos constituyen excelentes bioindicadores que nos permiten evaluar con precisión el estado de conservación de los pinares, así como su evolución y capacidad de regeneración frente al cambio climático y a perturbaciones tan graves como los incendios forestales”.
Por otra parte, la responsable del área indica que “en el medio natural, cada especie cumple una función insustituible y los murciélagos desempeñan un papel crucial como aliados del monte, ya que al utilizar los pinares como espacios fundamentales de su alimentación se erigen como un control natural de las poblaciones de insectos, regulando el equilibro medioambiental de las zonas en donde se encuentran. Y es importante que tengamos en cuenta que conservar nuestros murciélagos es conservar de forma directa la integridad de de nuestros montes”.
La colaboración ciudadana permite retirar un trasmallo con fauna marina atrapada en Las Teresitas
El aviso de un ciudadano activó un operativo en el que fueron localizados un angelote y cuatro chuchos amarillos atrapados en una red ilegal instalada en el fondo de la playa
La colaboración ciudadana fue clave para retirar un trasmallo de grandes dimensiones localizado en el fondo de la playa de Las Teresitas, en Santa Cruz de Tenerife. La red, considerada un arte de pesca prohibido, fue detectada en la zona del acceso número 2 de la playa, a unos ocho metros de profundidad, y tenía entre 40 y 60 metros de longitud.
Durante la intervención se encontraron atrapados en su interior un angelote y cuatro chuchos amarillos, dos especies de gran interés para la biodiversidad marina de Canarias. El hallazgo ha motivado la apertura de una investigación por parte de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife.
En el operativo participaron agentes del Grupo Operativo y del Servicio de Anaga de la Policía Local, el Grupo Subacuático de Bomberos de Tenerife, Cruz Roja Española, con la embarcación del servicio de salvamento de la playa, y personal veterinario y técnico del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Tahonilla, dependiente del Cabildo de Tenerife.
Este tipo de artes abandonadas o colocadas de forma ilegal supone un grave riesgo para la fauna marina, ya que pueden atrapar peces, rayas, tortugas, aves marinas y otros animales, incluso cuando no existe actividad pesquera directa. Son trampas silenciosas que permanecen en el fondo y siguen capturando vida bajo el agua.
Se recuerda la importancia de avisar a los servicios de emergencia o a las autoridades competentes ante la presencia de redes, aparejos abandonados o animales marinos en peligro. La rápida comunicación de estos hallazgos puede marcar la diferencia para rescatar fauna atrapada y proteger los ecosistemas costeros de la isla.
Microchips para el seguimiento de tortugas marinas
Desde el CRFS se asisten aproximadamente a unas 100 tortugas marinas, animales vulnerables que compartieron el planeta con los dinosaurios.
Son seres tremendamente resilientes que realizan grandes viajes a lo largo de los diferentes océanos.
Las que posan por las costas de Tenerife suelen proceder del África occidental y en mayor medida de América Central.
Por este motivo es de gran importancia los datos que se pueden extraer de cada ejemplar que llega a nuestras manos, durante el proceso de recuperación. Cuando los animales son devueltos al medio, se les coloca un microchip subcutáneo, cómo a nuestras mascotas, para identificar a cada ejemplar y así tratar de conocer más de estos animales tan necesarios en el equilibrio de la biodiversidad marina.
Recuerda, si encuentras una tortuga marina en apuros, contacta con el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje o con el 112.
Aunque creas que está en perfecto estado o hayas solucionado el problema que atrapaba al animal, no la devuelvas al mar todavía. Vamos a hacerle un chequeo veterinario primero.
Habitantes de los puertos
En ocaciones se detectan nidos de charrán común (Sterna hirundo) en los puertos y otras estructuras costeras utilizadas en diferentes actividades humanas. Esta ave migratoria cría en zonas templadas del hemisferio norte y pasa el invierno en regiones más cálidas. En Canarias está presente en casi todas las islas, siendo más común en las occidentales.
El charrán común muestra gran versatilidad a la hora de nidificar, eligiendo diversos hábitats costeros. En Canarias, suele hacerlo directamente sobre el suelo, poniendo de dos a tres huevos y ambos padres incuban hasta que los pollos pueden volar.
En este caso concreto, tras el aviso del personal del puerto, el equipo del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Centro Ambiental “La Tahonilla” acude para evaluar los nidos y atender a los pollos. Como medida de protección en actuaciones anteriores, se colocaron tejas para resguardar a las crías de depredadores como gaviotas, ratas y gatos. una medida sencilla pero eficaz que contribuye significativamente a mejorar su supervivencia. La presencia del charrán común en un entorno portuario subraya la necesidad de integrar la conservación de especies en espacios humanizados y refuerza el papel de Canarias como enclave significativo en las rutas migratorias atlánticas de aves marinas.
Recuperación de ejemplar de tortuga Laud varada muerta en la playa de la Sabinas - Garachico
El pasado viernes 14 de noviembre de 2025 por la tarde se pudo recuperar desde la playa de las Sabinas, cerca de la Playa del Guincho en Garachico, un ejemplar de tortuga Laúd. El animal había varado muerto, media unos 170 cm de largo por un metro de ancho pesando unos 150 kg aprox. Recibimos el aviso por un particular y por Innoceana también.
Para poder recuperar el cadáver y seguir atendiendo el trabajo del centro y la campaña de pardelas se desplazaron dos personas del equipo de la Tahonilla, se pidió apoyo al vigilante de espacios naturales, así como a bomberos de Icod de los Vinos.
El sábado por la mañana pudo desplazarse personal del IUSA para realizar la necropsia y sacar muestras en las sala de necropsia del centro.
Conmemoración del día del árbol canario el último domingo de noviembre
Con la conmemoración del Día del Árbol Canario, cada año el último domingo de noviembre, se pretende que todos conozcamos y apreciemos un poco más a nuestros árboles, seamos conscientes de su importancia y nos impliquemos en su conservación.
Los árboles son imprescindibles para nuestra vida. Nos proporcionan oxígeno para que podamos respirar, purifican el aire, evitan la erosión del suelo, crean paisajes, sirven de refugio a los animales; en definitiva, son vitales en algunos de nuestros ecosistemas.
Por eso, si perdemos nuestros árboles, perdemos una importante fuente de vida.
Conservemos entre todos, este tesoro de valor incalculable.
En esta ocasión, con motivo del Día del Árbol los ciudadanos que acudan al Centro Ambiental La Tahonilla, del 24 de noviembre al 12 de diciembre, serán obsequiados con una faya. Se trata de un árbol de porte mediano muy ramificado y siempre verde.
La faya está presente en los dominios potenciales del Monteverde, pinar mixto y zonas húmedas de bosque termófilo. Se encuentra de forma natural en Canarias, aunque no es una especie endémica de las islas.
Los frutos se conocen popularmente como fayos, creces o erúes, y tienen un sabor dulzón cuando se comen maduros, aunque son algo astringentes. En la época aborigen se llegó a elaborar con ellos una especie de gofio, tras secarlos al sol y molerlos.
Según la tradición, la infusión de sus flores tiene propiedades anticatarrales.
Es una de las especies de mayor aprovechamiento forestal, de la que se obtienen varas para los cultivos, mangos de herramientas y aperos para la labranza. Antiguamente, su madera se empleó para fabricar muebles.
- Centro Ambiental La Tahonilla
- Carretera de La Esperanza, km 0.4. La Laguna
- Horario: de lunes a viernes, no festivo, de 9:00 a 14:00h
La Tahonilla atiende cada año decenas de pollos de cernícalo huérfanos para su recuperación y liberación en Tenerife
Con la llegada de la primavera, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Tahonilla, gestionado por el Cabildo de Tenerife a través de la Consejería Insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, intensifica su labor de acogida y cuidado de pollos huérfanos de cernícalo común (Falco tinnunculus canariensis).
Esta subespecie endémica de Canarias, muy presente en la isla, es especialmente vulnerable durante la época reproductiva. Su protección está recogida en el Apéndice II del convenio CITES, el Convenio de Berna, el Convenio de Bonn sobre especies migratorias, además de figurar en el régimen de protección especial del Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Cada primavera ingresan en el centro numerosos ejemplares jóvenes, algunos tras caer accidentalmente del nido y otros recogidos por particulares que, con buena intención, los separan de sus progenitores sin saber que aún dependen de ellos para su alimentación.
En La Tahonilla, los técnicos y veterinarios trabajan para aumentar la tasa de supervivencia de estas aves mediante cuidados especializados, una dieta adecuada y un proceso progresivo de preparación hasta su liberación en el medio natural.
El proceso de crianza y adaptación
La alimentación se adapta según la edad de los pollos: desde ratones en los primeros días de vida, hasta pollitos, carne de codorniz e insectos como grillos conforme crecen. Los cuidadores ofrecen la comida a través de sistemas ocultos para evitar que las crías se acostumbren a la presencia humana.
El crecimiento de los jóvenes cernícalos se acompaña de fases de socialización en grupos de edad homogénea, primero en cajas nido, después en jaulas exteriores con perchas y refugios, y finalmente en el jaulón de vuelo, una instalación circular de más de 4 metros de altura y 160 metros de perímetro. Allí pueden ejercitar sus alas y perfeccionar el “vuelo cernido”, técnica de caza que los caracteriza y que les permite localizar presas desde el aire antes de lanzarse en picado.
Balance y colaboración ciudadana
En lo que va de 2025, ya han ingresado en el centro 74 pollos de cernícalo, y desde 2011 se han atendido y liberado más de 1.170 ejemplares. Los datos de aves anilladas y recuperadas tras su liberación avalan el éxito de este método, que complementa otras técnicas de conservación como el hacking o “cría campestre”.
El Cabildo de Tenerife recuerda que la colaboración ciudadana es clave en este proceso. Se recomienda no intervenir salvo en casos evidentes de riesgo, ya que muchos pollos recogidos innecesariamente aún estaban siendo atendidos por sus padres en la naturaleza.
De esta manera, La Tahonilla y la ciudadanía trabajan juntos para asegurar la supervivencia del cernícalo común en la isla y contribuir a la conservación de la biodiversidad de Tenerife.
La palmera canaria y sus desafíos de conservación
La palmera canaria (Phoenix canariensis) forma parte esencial del paisaje vegetal de Tenerife, pero su conservación enfrenta importantes retos. Un estudio reciente realizado por el Cabildo de Tenerife junto a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha revelado que más de la mitad de los ejemplares naturales identificados se encuentran fuera de las Zonas de Especial Conservación (ZEC), lo que los deja sin la protección específica de la Red Natura 2000.
Además, las especies invasoras suponen una grave amenaza para estos palmerales. Es el caso de la caña (Arundo donax), que limita su crecimiento en los fondos de barranco, o la palmera datilera (Phoenix dactylifera), cuya presencia puede llevar a la hibridación y pérdida de la pureza genética de la especie canaria.
Frente a estos desafíos, se están desarrollando acciones como el control de especies invasoras, la vigilancia genética de las palmeras y la creación de espacios educativos. Un ejemplo es la propuesta del Aula de la Palmera en Rambla de Castro, que busca divulgar el valor ambiental y cultural de esta especie endémica.
Conservar la palmera canaria es proteger parte del patrimonio natural de Canarias. La investigación, la educación y la gestión activa son clave para asegurar su futuro.
La mayor campaña de rescate de pardelas cenicientas en Tenerife
La campaña de rescate de pardela cenicienta atlántica (Calonectris borealis) de 2024 ha sido todo un éxito. Coordinada por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Tahonilla y liderada por el Cabildo de Tenerife, ha contado con una participación ciudadana sin precedentes, logrando la recogida y liberación de 3.445 ejemplares, la cifra más alta registrada hasta ahora.
Las pardelas jóvenes, que nacen en colonias en acantilados y barrancos, inician su primer vuelo hacia el mar guiadas por la luz de las estrellas. Sin embargo, muchas se desorientan por la contaminación lumínica y caen a tierra. En esta campaña, el mayor número de rescates se produjo tras la luna nueva, especialmente el 5, 6 y 7 de noviembre.
Este esfuerzo colectivo, con más de 4.500 llamadas atendidas gracias a la colaboración del CECOPIN, La Tahonilla y numerosos cuerpos de seguridad, entidades y voluntariado, no solo salva vidas, sino que también proporciona datos científicos clave sobre las rutas migratorias de estas aves y su fidelidad a las colonias de cría en Tenerife.
Más de 20.000 plantas nativas producidas en los viveros del Cabildo
Los viveros del Cabildo Insular de Tenerife cerraron el año 2017 con la producción de cerca de 21.000 plantas nativas, muchas de ellas endémicas, contribuyendo activamente a la conservación de la biodiversidad insular. Esta producción tiene una triple finalidad: restauración ecológica, actividades de educación ambiental y programas de rescate genético de especies amenazadas.
Además, durante el año se cedieron más de 8.700 plantas a entidades públicas, asociaciones y centros educativos, y más de 6.000 fueron destinadas a distintos proyectos internos de gestión ambiental. También se vendieron unas 5.800 unidades a empresas y particulares, generando casi 19.000 euros en ingresos.
Este esfuerzo, desarrollado en el Centro Ambiental La Tahonilla, pone en valor el trabajo que se realiza desde los viveros del Cabildo para proteger la flora autóctona y sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar nuestro patrimonio vegetal.










