La colaboración ciudadana permite retirar un trasmallo con fauna marina atrapada en Las Teresitas
El aviso de un ciudadano activó un operativo en el que fueron localizados un angelote y cuatro chuchos amarillos atrapados en una red ilegal instalada en el fondo de la playa
La colaboración ciudadana fue clave para retirar un trasmallo de grandes dimensiones localizado en el fondo de la playa de Las Teresitas, en Santa Cruz de Tenerife. La red, considerada un arte de pesca prohibido, fue detectada en la zona del acceso número 2 de la playa, a unos ocho metros de profundidad, y tenía entre 40 y 60 metros de longitud.
Durante la intervención se encontraron atrapados en su interior un angelote y cuatro chuchos amarillos, dos especies de gran interés para la biodiversidad marina de Canarias. El hallazgo ha motivado la apertura de una investigación por parte de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife.
En el operativo participaron agentes del Grupo Operativo y del Servicio de Anaga de la Policía Local, el Grupo Subacuático de Bomberos de Tenerife, Cruz Roja Española, con la embarcación del servicio de salvamento de la playa, y personal veterinario y técnico del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Tahonilla, dependiente del Cabildo de Tenerife.
Este tipo de artes abandonadas o colocadas de forma ilegal supone un grave riesgo para la fauna marina, ya que pueden atrapar peces, rayas, tortugas, aves marinas y otros animales, incluso cuando no existe actividad pesquera directa. Son trampas silenciosas que permanecen en el fondo y siguen capturando vida bajo el agua.
Se recuerda la importancia de avisar a los servicios de emergencia o a las autoridades competentes ante la presencia de redes, aparejos abandonados o animales marinos en peligro. La rápida comunicación de estos hallazgos puede marcar la diferencia para rescatar fauna atrapada y proteger los ecosistemas costeros de la isla.
Microchips para el seguimiento de tortugas marinas
Desde el CRFS se asisten aproximadamente a unas 100 tortugas marinas, animales vulnerables que compartieron el planeta con los dinosaurios.
Son seres tremendamente resilientes que realizan grandes viajes a lo largo de los diferentes océanos.
Las que posan por las costas de Tenerife suelen proceder del África occidental y en mayor medida de América Central.
Por este motivo es de gran importancia los datos que se pueden extraer de cada ejemplar que llega a nuestras manos, durante el proceso de recuperación. Cuando los animales son devueltos al medio, se les coloca un microchip subcutáneo, cómo a nuestras mascotas, para identificar a cada ejemplar y así tratar de conocer más de estos animales tan necesarios en el equilibrio de la biodiversidad marina.
Recuerda, si encuentras una tortuga marina en apuros, contacta con el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje o con el 112.
Aunque creas que está en perfecto estado o hayas solucionado el problema que atrapaba al animal, no la devuelvas al mar todavía. Vamos a hacerle un chequeo veterinario primero.
Habitantes de los puertos
En ocaciones se detectan nidos de charrán común (Sterna hirundo) en los puertos y otras estructuras costeras utilizadas en diferentes actividades humanas. Esta ave migratoria cría en zonas templadas del hemisferio norte y pasa el invierno en regiones más cálidas. En Canarias está presente en casi todas las islas, siendo más común en las occidentales.
El charrán común muestra gran versatilidad a la hora de nidificar, eligiendo diversos hábitats costeros. En Canarias, suele hacerlo directamente sobre el suelo, poniendo de dos a tres huevos y ambos padres incuban hasta que los pollos pueden volar.
En este caso concreto, tras el aviso del personal del puerto, el equipo del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Centro Ambiental “La Tahonilla” acude para evaluar los nidos y atender a los pollos. Como medida de protección en actuaciones anteriores, se colocaron tejas para resguardar a las crías de depredadores como gaviotas, ratas y gatos. una medida sencilla pero eficaz que contribuye significativamente a mejorar su supervivencia. La presencia del charrán común en un entorno portuario subraya la necesidad de integrar la conservación de especies en espacios humanizados y refuerza el papel de Canarias como enclave significativo en las rutas migratorias atlánticas de aves marinas.
Recuperación de ejemplar de tortuga Laud varada muerta en la playa de la Sabinas - Garachico
El pasado viernes 14 de noviembre de 2025 por la tarde se pudo recuperar desde la playa de las Sabinas, cerca de la Playa del Guincho en Garachico, un ejemplar de tortuga Laúd. El animal había varado muerto, media unos 170 cm de largo por un metro de ancho pesando unos 150 kg aprox. Recibimos el aviso por un particular y por Innoceana también.
Para poder recuperar el cadáver y seguir atendiendo el trabajo del centro y la campaña de pardelas se desplazaron dos personas del equipo de la Tahonilla, se pidió apoyo al vigilante de espacios naturales, así como a bomberos de Icod de los Vinos.
El sábado por la mañana pudo desplazarse personal del IUSA para realizar la necropsia y sacar muestras en las sala de necropsia del centro.
Conmemoración del día del árbol canario el último domingo de noviembre
Con la conmemoración del Día del Árbol Canario, cada año el último domingo de noviembre, se pretende que todos conozcamos y apreciemos un poco más a nuestros árboles, seamos conscientes de su importancia y nos impliquemos en su conservación.
Los árboles son imprescindibles para nuestra vida. Nos proporcionan oxígeno para que podamos respirar, purifican el aire, evitan la erosión del suelo, crean paisajes, sirven de refugio a los animales; en definitiva, son vitales en algunos de nuestros ecosistemas.
Por eso, si perdemos nuestros árboles, perdemos una importante fuente de vida.
Conservemos entre todos, este tesoro de valor incalculable.
En esta ocasión, con motivo del Día del Árbol los ciudadanos que acudan al Centro Ambiental La Tahonilla, del 24 de noviembre al 12 de diciembre, serán obsequiados con una faya. Se trata de un árbol de porte mediano muy ramificado y siempre verde.
La faya está presente en los dominios potenciales del Monteverde, pinar mixto y zonas húmedas de bosque termófilo. Se encuentra de forma natural en Canarias, aunque no es una especie endémica de las islas.
Los frutos se conocen popularmente como fayos, creces o erúes, y tienen un sabor dulzón cuando se comen maduros, aunque son algo astringentes. En la época aborigen se llegó a elaborar con ellos una especie de gofio, tras secarlos al sol y molerlos.
Según la tradición, la infusión de sus flores tiene propiedades anticatarrales.
Es una de las especies de mayor aprovechamiento forestal, de la que se obtienen varas para los cultivos, mangos de herramientas y aperos para la labranza. Antiguamente, su madera se empleó para fabricar muebles.
- Centro Ambiental La Tahonilla
- Carretera de La Esperanza, km 0.4. La Laguna
- Horario: de lunes a viernes, no festivo, de 9:00 a 14:00h
La Tahonilla atiende cada año decenas de pollos de cernícalo huérfanos para su recuperación y liberación en Tenerife
Con la llegada de la primavera, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Tahonilla, gestionado por el Cabildo de Tenerife a través de la Consejería Insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, intensifica su labor de acogida y cuidado de pollos huérfanos de cernícalo común (Falco tinnunculus canariensis).
Esta subespecie endémica de Canarias, muy presente en la isla, es especialmente vulnerable durante la época reproductiva. Su protección está recogida en el Apéndice II del convenio CITES, el Convenio de Berna, el Convenio de Bonn sobre especies migratorias, además de figurar en el régimen de protección especial del Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Cada primavera ingresan en el centro numerosos ejemplares jóvenes, algunos tras caer accidentalmente del nido y otros recogidos por particulares que, con buena intención, los separan de sus progenitores sin saber que aún dependen de ellos para su alimentación.
En La Tahonilla, los técnicos y veterinarios trabajan para aumentar la tasa de supervivencia de estas aves mediante cuidados especializados, una dieta adecuada y un proceso progresivo de preparación hasta su liberación en el medio natural.
El proceso de crianza y adaptación
La alimentación se adapta según la edad de los pollos: desde ratones en los primeros días de vida, hasta pollitos, carne de codorniz e insectos como grillos conforme crecen. Los cuidadores ofrecen la comida a través de sistemas ocultos para evitar que las crías se acostumbren a la presencia humana.
El crecimiento de los jóvenes cernícalos se acompaña de fases de socialización en grupos de edad homogénea, primero en cajas nido, después en jaulas exteriores con perchas y refugios, y finalmente en el jaulón de vuelo, una instalación circular de más de 4 metros de altura y 160 metros de perímetro. Allí pueden ejercitar sus alas y perfeccionar el “vuelo cernido”, técnica de caza que los caracteriza y que les permite localizar presas desde el aire antes de lanzarse en picado.
Balance y colaboración ciudadana
En lo que va de 2025, ya han ingresado en el centro 74 pollos de cernícalo, y desde 2011 se han atendido y liberado más de 1.170 ejemplares. Los datos de aves anilladas y recuperadas tras su liberación avalan el éxito de este método, que complementa otras técnicas de conservación como el hacking o “cría campestre”.
El Cabildo de Tenerife recuerda que la colaboración ciudadana es clave en este proceso. Se recomienda no intervenir salvo en casos evidentes de riesgo, ya que muchos pollos recogidos innecesariamente aún estaban siendo atendidos por sus padres en la naturaleza.
De esta manera, La Tahonilla y la ciudadanía trabajan juntos para asegurar la supervivencia del cernícalo común en la isla y contribuir a la conservación de la biodiversidad de Tenerife.
La palmera canaria y sus desafíos de conservación
La palmera canaria (Phoenix canariensis) forma parte esencial del paisaje vegetal de Tenerife, pero su conservación enfrenta importantes retos. Un estudio reciente realizado por el Cabildo de Tenerife junto a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha revelado que más de la mitad de los ejemplares naturales identificados se encuentran fuera de las Zonas de Especial Conservación (ZEC), lo que los deja sin la protección específica de la Red Natura 2000.
Además, las especies invasoras suponen una grave amenaza para estos palmerales. Es el caso de la caña (Arundo donax), que limita su crecimiento en los fondos de barranco, o la palmera datilera (Phoenix dactylifera), cuya presencia puede llevar a la hibridación y pérdida de la pureza genética de la especie canaria.
Frente a estos desafíos, se están desarrollando acciones como el control de especies invasoras, la vigilancia genética de las palmeras y la creación de espacios educativos. Un ejemplo es la propuesta del Aula de la Palmera en Rambla de Castro, que busca divulgar el valor ambiental y cultural de esta especie endémica.
Conservar la palmera canaria es proteger parte del patrimonio natural de Canarias. La investigación, la educación y la gestión activa son clave para asegurar su futuro.
La mayor campaña de rescate de pardelas cenicientas en Tenerife
La campaña de rescate de pardela cenicienta atlántica (Calonectris borealis) de 2024 ha sido todo un éxito. Coordinada por el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Tahonilla y liderada por el Cabildo de Tenerife, ha contado con una participación ciudadana sin precedentes, logrando la recogida y liberación de 3.445 ejemplares, la cifra más alta registrada hasta ahora.
Las pardelas jóvenes, que nacen en colonias en acantilados y barrancos, inician su primer vuelo hacia el mar guiadas por la luz de las estrellas. Sin embargo, muchas se desorientan por la contaminación lumínica y caen a tierra. En esta campaña, el mayor número de rescates se produjo tras la luna nueva, especialmente el 5, 6 y 7 de noviembre.
Este esfuerzo colectivo, con más de 4.500 llamadas atendidas gracias a la colaboración del CECOPIN, La Tahonilla y numerosos cuerpos de seguridad, entidades y voluntariado, no solo salva vidas, sino que también proporciona datos científicos clave sobre las rutas migratorias de estas aves y su fidelidad a las colonias de cría en Tenerife.
Más de 20.000 plantas nativas producidas en los viveros del Cabildo
Los viveros del Cabildo Insular de Tenerife cerraron el año 2017 con la producción de cerca de 21.000 plantas nativas, muchas de ellas endémicas, contribuyendo activamente a la conservación de la biodiversidad insular. Esta producción tiene una triple finalidad: restauración ecológica, actividades de educación ambiental y programas de rescate genético de especies amenazadas.
Además, durante el año se cedieron más de 8.700 plantas a entidades públicas, asociaciones y centros educativos, y más de 6.000 fueron destinadas a distintos proyectos internos de gestión ambiental. También se vendieron unas 5.800 unidades a empresas y particulares, generando casi 19.000 euros en ingresos.
Este esfuerzo, desarrollado en el Centro Ambiental La Tahonilla, pone en valor el trabajo que se realiza desde los viveros del Cabildo para proteger la flora autóctona y sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar nuestro patrimonio vegetal.
Microplásticos: una amenaza constante para las tortugas marinas
Cada vez son más las tortugas marinas que ingresan en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Tahonilla afectadas por la contaminación en el océano. A diario, estos animales expulsan restos de microplásticos ingeridos en su entorno natural, una señal alarmante de la situación crítica que enfrentan nuestras especies marinas.
🔹 Los plásticos, una trampa mortal
Las tortugas confunden bolsas y fragmentos de plástico con alimentos como medusas o algas. Estudios han revelado que la probabilidad de que una tortuga muera aumenta un 20% tras ingerir un solo trozo de plástico, y ese riesgo se incrementa con cada nuevo fragmento ingerido.
🔹 Consecuencias invisibles pero graves
En La Tahonilla, incluso con piscinas limpias y atención veterinaria especializada, los ejemplares continúan expulsando microplásticos, reflejo de una exposición constante. Estos residuos afectan la microbiota intestinal, dificultan la digestión y provocan acumulación de gases, lo que impide que las tortugas puedan sumergirse para alimentarse.
Además, los plásticos contienen sustancias tóxicas que pueden dañar el organismo de las tortugas, alterando su metabolismo y provocando problemas físicos como los detectados en una tortuga boba ingresada con nylon en su orificio rectal.
🌊 Una llamada de atención
La presencia masiva de plásticos en el mar no solo es un problema ambiental, sino una amenaza directa a la fauna marina. Desde el Cabildo de Tenerife y el Centro de Recuperación de La Tahonilla, hacemos un llamado a la concienciación y a la reducción del uso de plásticos para proteger nuestros océanos y su biodiversidad.










