
Especies presentes
En Tenerife, los únicos mamíferos autóctonos son los murciélagos (orden Chiroptera), un grupo faunístico de enorme importancia ecológica. Aunque a menudo pasan desapercibidos por sus hábitos nocturnos, forman parte esencial de la fauna insular.
En la isla se han registrado siete especies de murciélagos. Entre ellas destaca el murciélago orejudo canario (Plecotus teneriffae), la única especie de quiróptero endémica exclusiva de Canarias. También está presente el murciélago de Madeira (Pipistrellus maderensis), un endemismo macaronésico compartido con Madeira, y el murciélago de bosque (Barbastella barbastellus), representado por la subespecie guanchae, endémica de Tenerife y La Gomera. Completan la fauna de quirópteros otras especies nativas de amplia distribución euro-africana, como el murciélago montañero (Hypsugo savii), el nóctulo pequeño (Nyctalus leisleri), el murciélago de borde claro (Pipistrellus kuhlii) y el murciélago rabudo (Tadarida teniotis).
Hábitat y alimentación
Los murciélagos de Tenerife ocupan una gran variedad de refugios, como grietas de rocas, tubos volcánicos, huecos de árboles e, incluso, en construcciones humanas. Su actividad se concentra durante la noche, cuando salen a alimentarse sobrevolando distintos hábitats en busca de presas.
Todas las especies presentes en la isla son insectívoras y desempeñan un papel ecológico fundamental, ya que consumen insectos voladores nocturnos como polillas y mosquitos. Gracias a ello, contribuyen de forma natural al equilibrio de los ecosistemas y resultan además grandes aliados para la agricultura, al ayudar a controlar poblaciones de insectos.
Amenazas y conservación
Los murciélagos son un grupo especialmente sensible a las alteraciones del medio, y sus poblaciones pueden verse afectadas por numerosos factores. Entre las principales amenazas se encuentran el uso de pesticidas, que reduce la disponibilidad de alimento y puede provocar intoxicaciones, la pérdida o degradación de las zonas donde se alimentan y la alteración de los refugios que utilizan para criar o descansar.
Por este motivo, todas las especies de quirópteros presentes en Tenerife están legalmente protegidas. Su conservación depende no solo de la protección directa de los ejemplares, sino también del mantenimiento de refugios adecuados, de la mejora de la calidad de los hábitats y de una mayor sensibilización social sobre el valor de estos mamíferos nocturnos.
