La Tahonilla atiende cada año decenas de pollos de cernícalo huérfanos para su recuperación y liberación en Tenerife

Con la llegada de la primavera, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Tahonilla, gestionado por el Cabildo de Tenerife a través de la Consejería Insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, intensifica su labor de acogida y cuidado de pollos huérfanos de cernícalo común (Falco tinnunculus canariensis).
Esta subespecie endémica de Canarias, muy presente en la isla, es especialmente vulnerable durante la época reproductiva. Su protección está recogida en el Apéndice II del convenio CITES, el Convenio de Berna, el Convenio de Bonn sobre especies migratorias, además de figurar en el régimen de protección especial del Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Cada primavera ingresan en el centro numerosos ejemplares jóvenes, algunos tras caer accidentalmente del nido y otros recogidos por particulares que, con buena intención, los separan de sus progenitores sin saber que aún dependen de ellos para su alimentación.
En La Tahonilla, los técnicos y veterinarios trabajan para aumentar la tasa de supervivencia de estas aves mediante cuidados especializados, una dieta adecuada y un proceso progresivo de preparación hasta su liberación en el medio natural.
El proceso de crianza y adaptación
La alimentación se adapta según la edad de los pollos: desde ratones en los primeros días de vida, hasta pollitos, carne de codorniz e insectos como grillos conforme crecen. Los cuidadores ofrecen la comida a través de sistemas ocultos para evitar que las crías se acostumbren a la presencia humana.
El crecimiento de los jóvenes cernícalos se acompaña de fases de socialización en grupos de edad homogénea, primero en cajas nido, después en jaulas exteriores con perchas y refugios, y finalmente en el jaulón de vuelo, una instalación circular de más de 4 metros de altura y 160 metros de perímetro. Allí pueden ejercitar sus alas y perfeccionar el “vuelo cernido”, técnica de caza que los caracteriza y que les permite localizar presas desde el aire antes de lanzarse en picado.
Balance y colaboración ciudadana
En lo que va de 2025, ya han ingresado en el centro 74 pollos de cernícalo, y desde 2011 se han atendido y liberado más de 1.170 ejemplares. Los datos de aves anilladas y recuperadas tras su liberación avalan el éxito de este método, que complementa otras técnicas de conservación como el hacking o “cría campestre”.
El Cabildo de Tenerife recuerda que la colaboración ciudadana es clave en este proceso. Se recomienda no intervenir salvo en casos evidentes de riesgo, ya que muchos pollos recogidos innecesariamente aún estaban siendo atendidos por sus padres en la naturaleza.
De esta manera, La Tahonilla y la ciudadanía trabajan juntos para asegurar la supervivencia del cernícalo común en la isla y contribuir a la conservación de la biodiversidad de Tenerife.











