Restaurando nuestros bosques de sabina
Durante siglos, los bosques termófilos fueron talados para obtener madera, abrir tierras de cultivo y alimentar al ganado, hasta quedar reducidos a pequeños restos muy fragmentados. Hoy, los mejores sabinares están en El Hierro y La Gomera, mientras que en Tenerife apenas sobreviven algunas manchas en lugares como Afur o Punta de Anaga.
El proyecto LIFE “Restauración de los bosques endémicos de Juniperus spp. en Tenerife” (LIFE04/NAT/ES/000064) surgió precisamente para dar la vuelta a esta situación. Entre 2005 y 2008, el Cabildo de Tenerife, con apoyo del programa LIFE-Naturaleza de la Unión Europea, puso en marcha una gran actuación de restauración en el Parque Rural de Teno, utilizando una finca de unas 53 hectáreas de antiguas terrazas de cultivo abandonadas como laboratorio a cielo abierto para recuperar el sabinar.
El objetivo principal fue restaurar un bosque termófilo típico de Teno, con la sabina canaria (Juniperus canariensis) como especie protagonista, acompañada por otras plantas propias de estas formaciones, como el acebuche canario (Olea europaea ssp. guanchica) y la retama blanca (Retama rhodorrhizoides), entre otras especies arbóreas y arbustivas. En total se plantaron alrededor de 25.000 ejemplares, repartidos en pequeños bosquetes y protegidos con mallas para reducir la herbivoría y favorecer el arraigo en unos suelos muy pedregosos y erosionados.
LIFE Juniperus no fue solo una “repoblación” al uso. El proyecto incorporó un diseño experimental y un seguimiento detallado de la vegetación, del suelo y de la fauna asociada, especialmente las aves, para entender mejor cómo funciona un sabinar canario y qué condiciones necesita para recuperarse con éxito. Ese conocimiento ha servido como guía para futuras restauraciones de bosques termófilos en Tenerife y en otras islas, mejorando las técnicas de plantación, la elección de procedencias de semillas y las medidas de protección frente a la erosión y al pastoreo.
Además del trabajo de campo, el proyecto tuvo un componente importante de divulgación. Se elaboraron materiales informativos, publicaciones y una página web específica para compartir resultados y sensibilizar a la población sobre el valor de estos bosques relictos y de las especies que dependen de ellos. LIFE Juniperus supuso un primer paso para demostrar que la restauración ecológica, si se planifica bien, puede ser una herramienta clave frente a la degradación histórica del territorio.


