¿Por qué se hace?

El proyecto «Actuación PRTR para la conservación de los bosques de Juniperus cedrus en el Parque Nacional del Teide» nace para mejorar el estado de conservación de esta especie y reforzar su estructura poblacional, especialmente mediante la producción de nuevas plantas y su posterior plantación en zonas seleccionadas del Parque Nacional del Teide.

La situación actual del cedro en el Parque Nacional es preocupante: en 2018 se contabilizaron 1.259 ejemplares, y lo más preocupante es la escasez de árboles jóvenes, lo que compromete su regeneración natural. Entre las posibles causas se mencionan la pérdida o disminución de dispersores de semillas (como cuervos y mirlos) y la presión de herbivoría por conejos sobre los ejemplares jóvenes. Los principales objetivos que se han marcado son:

  1. Reforestar con al menos 17.000 nuevos cedros canarios, equilibrando la estructura de edades y asegurando una población viable a largo plazo.
  2. Mejorar la resiliencia del ecosistema de cumbre frente al cambio climático, apoyándose en la alta resistencia del cedro al estrés hídrico.
  3. Concienciar sobre el valor de este hábitat y el papel de su restauración como herramienta de adaptación.

¿Qué acciones se realizan?

El proyecto trabaja toda la cadena “de la semilla al territorio”, combinando restauración ecológica y seguimiento:

1) Colecta de semillas. Se procedió a la recolección manual de frutos (gálbulas) y de excrementos de mirlo capiblanco, un dispersor clave de las semillas del cedro durante su estancia invernal en el Teide.

2) Producción en vivero. La producción de plantas se realiza en un umbráculo de 1.500 m2 situado en la costa sureste de la isla (Centro Ambiental Los Eres, en Fasnia) para aprovechar la mejores condiciones climáticas, que aceleran el crecimiento de las plantas. Allí se procesan las semillas, para posteriormente ser sembradas en bandejas y, una vez que alcanzan el tamaño apropiado, ser repicadas a contenedores mayores.

3) Plantación en campo. Las jóvenes plantas de cedro son trasladadas al vivero del Parque Nacional, en El Portillo, para su aclimatación. Esta etapa es fundamental para garantizar su adaptación a las condiciones locales antes de su trasplante definitivo al terreno, un trabajo realizado manualmente en las zonas definidas previamente. Cada planta es rodeada con un protector biodegradable frente a conejos y recibe un riego inicial para asegurar el arraigo.

¿Dónde se planta?

Para maximizar el éxito, se han identificado tres grandes sectores de plantación dentro del Parque Nacional, buscando conectar poblaciones y recuperar áreas con escasa regeneración:

  • Sector occidental (entre Montaña Abejera y Topo de La Grieta)
  • Sector central (entorno de Roques de García y Cañada Blanca)
  • Sector oriental (Chavao, Roque El Cedro y Cañada de Pedro Méndez)

Un símbolo: "El Patriarca"

El proyecto pone especial cuidado en la diversidad genética. Un ejemplo es “El Patriarca”, un cedro hembra de edad estimada superior al milenio. Se han realizado recolecciones controladas para conservar su linaje. De 36 g de semillas recolectadas se han obtenido 49 plántulas (13% de germinación), un resultado modesto pero valioso para un ejemplar tan longevo.

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Más información

Toda la información ampliada, noticias y materiales del proyecto están disponibles en su web oficial 

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