Microchips para el seguimiento de tortugas marinas

Desde el CRFS se asisten aproximadamente a unas 100 tortugas marinas, animales vulnerables que compartieron el planeta con los dinosaurios.

Son seres tremendamente resilientes que realizan grandes viajes a lo largo de los diferentes océanos.

Las que posan por las costas de Tenerife suelen proceder del África occidental y en mayor medida de América Central.

Por este motivo es de gran importancia los datos que se pueden extraer de cada ejemplar que llega a nuestras manos, durante el proceso de recuperación. Cuando los animales son devueltos al medio, se les coloca un microchip subcutáneo, cómo a nuestras mascotas, para identificar a cada ejemplar y así tratar de conocer más de estos animales tan necesarios en el equilibrio de la biodiversidad marina.

Recuerda, si encuentras una tortuga marina en apuros, contacta con el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje o con el 112.

Aunque creas que está en perfecto estado o hayas solucionado el problema que atrapaba al animal, no la devuelvas al mar todavía. Vamos a hacerle un chequeo veterinario primero.


Injerto de plumas en búho chico

El uso de trampas inespecíficas está totalmente prohibido por la legislación actual por motivos obvios ya que captura animales de forma indiscriminada, sea cual sea el objetivo.

El caso del pegamento para roedores es especialmente flagrante. Se adquiere de forma muy sencilla y en los envases no existe apenas normas de uso o consejos que impidan un mal uso.

Los búhos suelen ser los más afectados por este tipo de trampas al intentar cazar los ratones que quedan atrapados en el pegamento. El resultado es nefasto: el ave queda cada vez más adherido al producto intentando zafarse del mismo.

Cuando llegan al CRFS son tratados y recuperados, pero en el proceso suelen perder muchas plumas con lo que se ven abocados a permanecer grandes temporadas en el Centro sin poder valerse por sí mismos en un ambiente natural.

En algunos casos, mediante la técnica de “injerto de plumas” se consigue que el búho afectado, con plumas de otros congéneres, puedan completar su plumaje recuperando así la capacidad de vuelo y pudiendo ser liberados al medio natural en un periodo de tiempo más consecuente.


Habitantes de los puertos

En ocaciones se detectan nidos de charrán común (Sterna hirundo) en los puertos y otras estructuras costeras utilizadas en diferentes actividades humanas. Esta ave migratoria cría en zonas templadas del hemisferio norte y pasa el invierno en regiones más cálidas. En Canarias está presente en casi todas las islas, siendo más común en las occidentales.

El charrán común muestra gran versatilidad a la hora de nidificar, eligiendo diversos hábitats costeros. En Canarias, suele hacerlo directamente sobre el suelo, poniendo de dos a tres huevos y ambos padres incuban hasta que los pollos pueden volar.

En este caso concreto, tras el aviso del personal del puerto, el equipo del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Centro Ambiental “La Tahonilla” acude para evaluar los nidos y atender a los pollos. Como medida de protección en actuaciones anteriores, se colocaron tejas para resguardar a las crías de depredadores como gaviotas, ratas y gatos. una medida sencilla pero eficaz que contribuye significativamente a mejorar su supervivencia. La presencia del charrán común en un entorno portuario subraya la necesidad de integrar la conservación de especies en espacios humanizados y refuerza el papel de Canarias como enclave significativo en las rutas migratorias atlánticas de aves marinas.


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