El Cabildo de Tenerife y Fundación Moeve impulsan un humedal artificial en Fasnia, para la conservación y divulgación ambiental

El proyecto, de carácter experimental, permitirá evaluar la respuesta de la avifauna, tanto la de la zona como la migrante.
El humedal se concibe, también, como un espacio de investigación, educación ambiental y sensibilización ciudadana.

 

El Cabildo de Tenerife y Fundación Moeve han iniciado la creación de un nuevo humedal artificial en el Centro Ambiental Los Eres, ubicado en el municipio de Fasnia. Una iniciativa pionera que refuerza el compromiso de ambas entidades con la conservación de la biodiversidad de la isla, la divulgación ambiental y la adaptación al cambio climático.

El lugar donde se está creando el nuevo hábitat para la avifauna ha sido visitado esta mañana por la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias del Cabildo, Blanca Pérez; la responsable de Fundación Moeve en Canarias, Belén Machado; y el director insular de Medio Natural, Pedro Millán.

La creación de este humedal va más allá de una acción ambiental, pues busca, asimismo, poner en valor ante la ciudadanía el valor ecológico de estos ecosistemas, fundamentales para el equilibrio hidrológico y la supervivencia de numerosas especies, especialmente aves esteparias, migratorias y divagantes.

La consejera de Medio Natural del Cabildo de Tenerife destacó que “la creación de este humedal artificial en el Centro Ambiental Los Eres supone un paso importante en la estrategia del Cabildo para proteger la biodiversidad insular y avanzar en la adaptación al cambio climático. Se trata de un proyecto innovador que nos permitirá generar conocimiento científico, favorecer la conservación de la avifauna y, al mismo tiempo, acercar a la ciudadanía el valor de los humedales como ecosistemas esenciales”.

El proyecto, que nace con carácter experimental, analizará la respuesta de la avifauna, con la finalidad de valorar, en función de los resultados obtenidos, la ampliación futura de la lámina de agua y de las condiciones del espacio. Se busca que se convierta en una herramienta de conocimiento y sensibilización que permita a la población comprender la importancia de los humedales insulares y su papel ante la conservación de la biodiversidad

La responsable de Fundación Moeve en Canarias señaló que “este proyecto refleja nuestra apuesta por iniciativas innovadoras en favor de la biodiversidad, combinando conservación, investigación, divulgación ambiental y participación social. El humedal de Los Eres se va a convertir en hábitat de muchas aves y en un laboratorio para generar conocimiento y sensibilizar a la ciudadanía, demostrando una vez más que la colaboración público-privada es clave para avanzar en la protección del medio natural”.

El Centro Ambiental Los Eres se consolidará, así, como un espacio estratégico para la investigación, la educación ambiental y la divulgación científica, en línea con los principios de la Convención de Ramsar, que reconoce explícitamente los humedales artificiales como humedales de importancia, incluyéndolos en su definición amplia para promover su conservación junto con los naturales, al reconocer su valor ecológico y funcional, no solo para aves acuáticas, sino como recursos hídricos vitales que requieren un uso racional y protección.

Como parte fundamental del proyecto, se llevará a cabo un seguimiento especializado de aves, que permitirá evaluar la adaptación del humedal y su uso por parte de las especies. Este control técnico facilitará la toma de decisiones para ajustar las condiciones del espacio y favorecer la llegada y el asentamiento de aves migratorias, garantizando al mismo tiempo la preservación de la biodiversidad local.

Para el director insular de Medio Natural, Pedro Millán, “iniciativas como esta demuestran que es posible compatibilizar conservación, investigación y educación ambiental, reforzando el compromiso de Tenerife con la sostenibilidad y la protección de su patrimonio natural”.

El proyecto

El proyecto contempla también la revegetación del entorno con flora autóctona del piso basal y termófilo, contribuyendo a la restauración del ecosistema original, así como la adecuación de espacios divulgativos y de sensibilización dirigidos a escolares, colectivos sociales y público general.

Este humedal del Centro Ambiental Los Eres tendrá, por tanto, una clara vocación social y educativa, promoviendo programas de educación ambiental y voluntariado que fomenten la participación activa de la comunidad en la conservación de los ecosistemas acuáticos insulares. Además, estas actividades contribuirán al bienestar físico y emocional de las personas participantes, favoreciendo la interacción social y el contacto directo con la naturaleza.

Esta iniciativa se enmarca en la Estrategia de Biodiversidad de Tenerife 2020-2030, cuyo objetivo es proteger los hábitats más sensibles de la isla y mitigar los efectos del cambio climático.

Con su impulso a la creación de este humedal artificial, Fundación Moeve refuerza, asimismo, su compromiso con la conservación de la biodiversidad a través de su apuesta por los humedales, que considera ecosistemas clave.


El Cabildo de Tenerife intensifica el control de la planta invasora Pluchea ovalis

La especie, originaria de África y Asia, avanza por las zonas húmedas del sur de la isla y ya se ha detectado en el norte

El Cabildo de Tenerife ha reforzado las labores de vigilancia y control sobre Pluchea ovalis, una especie vegetal exótica considerada invasora, que ha mostrado una preocupante capacidad de expansión en diversas zonas húmedas de la isla. Desde 2017, las autoridades insulares han trabajado en su detección y erradicación, realizando más desde 1.300 actuaciones desde el 2020, pero el avance de esta planta ha motivado un nuevo esfuerzo institucional ante el riesgo ambiental que representa.
La Pluchea es una planta originaria de África y Asia que se ha adaptado al clima local y se ha asentado en barrancos, márgenes de cultivos y áreas ajardinadas. Allí, forma masas densas que compiten de forma agresiva con la flora autóctona. Su éxito como especie invasora se debe a una alta producción de semillas y a su vigor vegetativo, lo que dificulta su control y favorece la recolonización de áreas tratadas.
Aunque la presencia de la Pluchea ovalis se ha concentrado en el sur de la isla, el Cabildo ha confirmado la aparición de ejemplares aislados en municipios del norte, lo que ha encendido las alarmas.
Conocida también como “pluchea” o “hierba peluda”, la especie puede identificarse por su olor intenso al frotar sus hojas, sus flores de tonalidad rosado-lilácea agrupadas en densos racimos, y sus hojas ovaladas, gruesas, de bordes aserrados y con una ligera pilosidad.
Además de las labores de erradicación, el Cabildo mantiene una campaña activa de seguimiento e investigación para mejorar las estrategias de control y prevenir su avance hacia áreas ecológicamente sensibles.


Recuperación de ejemplar de tortuga Laud varada muerta en la playa de la Sabinas - Garachico

El pasado viernes 14 de noviembre de 2025 por la tarde se pudo recuperar desde la playa de las Sabinas, cerca de la Playa del Guincho en Garachico, un ejemplar de tortuga Laúd. El animal había varado muerto, media unos 170 cm de largo por un metro de ancho pesando unos 150 kg aprox. Recibimos el aviso por un particular y por Innoceana también.

Para poder recuperar el cadáver y seguir atendiendo el trabajo del centro y la campaña de pardelas se desplazaron dos personas del equipo de la Tahonilla, se pidió apoyo al vigilante de espacios naturales, así como a bomberos de Icod de los Vinos.

El sábado por la mañana pudo desplazarse personal del IUSA para realizar la necropsia y sacar muestras en las sala de necropsia del centro.


Conmemoración del día del árbol canario el último domingo de noviembre

Con la conmemoración del Día del Árbol Canario, cada año el último domingo de noviembre, se pretende que todos conozcamos y apreciemos un poco más a nuestros árboles, seamos conscientes de su importancia y nos impliquemos en su conservación.
Los árboles son imprescindibles para nuestra vida. Nos proporcionan oxígeno para que podamos respirar, purifican el aire, evitan la erosión del suelo, crean paisajes, sirven de refugio a los animales; en definitiva, son vitales en algunos de nuestros ecosistemas.
Por eso, si perdemos nuestros árboles, perdemos una importante fuente de vida.
Conservemos entre todos, este tesoro de valor incalculable.

En esta ocasión, con motivo del Día del Árbol los ciudadanos que acudan al Centro Ambiental La Tahonilla, del 24 de noviembre al 12 de diciembre, serán obsequiados con una faya. Se trata de un árbol de porte mediano muy ramificado y siempre verde.

La faya está presente en los dominios potenciales del Monteverde, pinar mixto y zonas húmedas de bosque termófilo. Se encuentra de forma natural en Canarias, aunque no es una especie endémica de las islas.

Los frutos se conocen popularmente como fayos, creces o erúes, y tienen un sabor dulzón cuando se comen maduros, aunque son algo astringentes. En la época aborigen se llegó a elaborar con ellos una especie de gofio, tras secarlos al sol y molerlos.
Según la tradición, la infusión de sus flores tiene propiedades anticatarrales.
Es una de las especies de mayor aprovechamiento forestal, de la que se obtienen varas para los cultivos, mangos de herramientas y aperos para la labranza. Antiguamente, su madera se empleó para fabricar muebles.

  • Centro Ambiental La Tahonilla
  • Carretera de La Esperanza, km 0.4. La Laguna
  • Horario: de lunes a viernes, no festivo, de 9:00 a 14:00h

Enlace al folleto de Faya


El cuervo remonta el vuelo en Tenerife

Después de rozar la desaparición en Tenerife, el cuervo (Corvus corax ssp. canariensis) muestra signos de recuperación. Los últimos trabajos científicos y los avistamientos registrados en plataformas de ciencia ciudadana confirman un esperanzador aumento de sus efectivos, aunque aún persisten importantes amenazas sobre esta ave. La primera estima de la población de cuervos de la isla se obtuvo a principios de los años 80, arrojando una cifra de unas 70-80 parejas reproductoras; una década después, sus efectivos se habían reducido a menos de 20 parejas y, a inicios de los 2000, se alcanzó su mínimo poblacional, con tan solo 6-7 parejas. En contra de lo esperado, tan solo unos años después se comenzó a detectar un cambio de tendencia: en 2009 el número de parejas se había duplicado y en 2016 se censaron casi una treintena de parejas reproductoras, constatando su progresiva recuperación.

Una especie perseguida y amenazada

Los cuervos nunca gozaron de buena fama entre los campesinos, tanto por los daños ocasionales a los cultivos y al ganado, como por injustificadas creencias populares. Ya en 1501, el recién creado Cabildo pregonaba en las calles de la capital de la isla la orden de eliminar cuervos. Sin embargo, pese a su intensa y prolongada persecución, los testimonios de naturalistas y ornitólogos de finales del XIX y primera mitad del XX los describen aún como muy abundantes. El declive llegó sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX, ligado principalmente al drástico abandono de la actividad agrícola y ganadera tradicional, junto con el uso indiscriminado de venenos. A estas amenazas se ha sumado en los últimos tiempos un nuevo enemigo silencioso: los tendidos eléctricos. Según un informe que analiza la afección de estas infraestructuras a la avifauna de la isla, elaborado por los agentes de medio ambiente de Tenerife, entre 2016 y 2025 se ha registrado la muerte de 37 ejemplares de cuervo por electrocución en apoyos eléctricos -1 de cada 4 muertes de aves detectadas corresponden a esta especie-, lo que evidencia la necesidad de actuar urgentemente para revertir esta situación.

En este sentido, el papel de los agentes de medio ambiente está siendo fundamental para inspeccionar los apoyos (el tejido eléctrico de la isla cuenta con más de ocho mil), identificando los más peligrosos para las aves, así como episodios de muertes o daños, e instando a las entidades responsables para que establezcan medidas correctoras, como el cambio del formato de las crucetas, el  aislamiento de los elementos en tensión, la instalación de cadenas de aisladores de mayor longitud con disuasores de posada y salvapájaros en conductores, con el fin de reducir esta elevada mortalidad.

Ciencia ciudadana: vigilantes por toda la isla

Conjuntamente con el seguimiento científico, la activa participación de naturalistas aficionados nos permite contar con una radiografía actualizada de la situación del cuervo en la isla. Observaciones georreferenciadas son continuamente subidas a plataformas de ciencia ciudadana, como iNaturalist o eBird, mostrando en tiempo real dónde se están viendo cuervos. Así, podemos comprobar que actualmente los avistamientos se concentran en zonas montañosas y relativamente aisladas, sobre todo en los bastiones históricos de los macizos de Teno y de Anaga, junto con la cumbre central de la isla y el entorno del macizo de Adeje.

Además, los ciudadanos pueden contribuir a la conservación del cuervo no solo compartiendo avistamientos, sino también vigilando potenciales amenazas -como el vuelo inapropiado de drones u otro tipo de molestias en los territorios de cría, además del posible uso de sustancias tóxicas- o notificando a las autoridades el hallazgo de aves heridas o muertas y cualquier otra incidencia. Entre todos podremos consolidar el regreso de este aliado ecológico clave para la salud de los ecosistemas de la isla.

 


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