8 de mayo de 2026

Injerto de plumas en búho chico

El uso de trampas inespecíficas está totalmente prohibido por la legislación actual por motivos obvios ya que captura animales de forma indiscriminada, sea cual sea el objetivo.

El caso del pegamento para roedores es especialmente flagrante. Se adquiere de forma muy sencilla y en los envases no existe apenas normas de uso o consejos que impidan un mal uso.

Los búhos suelen ser los más afectados por este tipo de trampas al intentar cazar los ratones que quedan atrapados en el pegamento. El resultado es nefasto: el ave queda cada vez más adherido al producto intentando zafarse del mismo.

Cuando llegan al CRFS son tratados y recuperados, pero en el proceso suelen perder muchas plumas con lo que se ven abocados a permanecer grandes temporadas en el Centro sin poder valerse por sí mismos en un ambiente natural.

En algunos casos, mediante la técnica de “injerto de plumas” se consigue que el búho afectado, con plumas de otros congéneres, puedan completar su plumaje recuperando así la capacidad de vuelo y pudiendo ser liberados al medio natural en un periodo de tiempo más consecuente.


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