Contexto geológico

Procesos y depósitos litorales

Comentario valorativo

El acantilado denominado de La Garañona, dispuesto en la vertiente septentrional de la Isla, se extiende aproximadamente desde el paraje del Risco Caído, en su extremo oeste, hasta el Risco de los Loros, al este, mostrando una altura media de 300 m. Constituye un ejemplo destacado a nivel insular de acantilado intermedio costero activo labrado sobre materiales pleistocenos asociados al Edificio Dorsal Noreste. Aquí, la acción continuada de la erosión marina ha provocado el desmantelamiento parcial del flanco norte de la dorsal, siendo en la actualidad visible buena parte de las unidades estratigráficas constituyentes, así como la malla de diques que intruye al conjunto, del mismo modo que permitiendo observar un amplio abanico de estructuras gemorfológicas litorales, entre las que destaca, por sus dimensiones, la playa homónima. Desde el punto de vista estructural, el conjunto del frente acantilado está conformado por materiales pertenecientes a la tercera etapa de evolución (1,0-0,5 Ma) del denominado Edificio Dorsal Noreste, constituido por coladas de basaltos plagioclásicos y ankaramitas que rellenaron la depresión post-colapso lateral de Micheque (830 ka). En detalle, conformando los cantiles, se aprecia una compleja sucesión tabular de coladas horizontales o subhorizontales poco alteradas apiladas unas sobre otras. Individualmente se aprecia como las coladas presentan espesores que varían entre 1 y 5 m como media, llegando en ocasiones hasta los 10-12 m, intercalándose con capas piroclásticas sálicas de gran continuidad lateral, con niveles escoriáceos y compactados, que otorgan al mencionado risco, junto con el efecto de la erosión, un aspecto de perfil escalonado. Desde el punto de vista morfológico, el frente acantilado se distingue por su trazado rectilíneo, así por unas paredes de acusada verticalidad que caen directamente al mar, en cuya base, por efecto de socavación ejercido por la acción constante del oleaje de dirección NE y N, tienen a desarrollarse bufaderos, grutas y oquedades de diverso tamaño. Destaca igualmente como única incisión en el acantilado el barranco Martiño, cuyo curso cae al mar salvando el desnivel de 300 m al haber sido desprovisto de su normal desembocadura como consecuencia del retroceso del acantilado. Finalmente, la articulación del frente marino ha favorecido el desarrollo al pie del acantilado de una playa extensa, estrecha y de pendiente acusada (La Garañona) constituida por arenas y cantos, a los que se suman bloques, cuyo suministro parece corresponder a una fuente combinada de fondos antelitorales y de denudación del macizo. De la acción del oleaje sobre los sedimentos resultan formas tales como bermas arenosas, evidenciados por la presencia de escalones de una altura no superior a medio metro, dispuesto próximo al área de rompiente.

Galería

Itinerario de acceso

La única posibilidad de acceso de modo seguro a la costa de La Garañona es por vía marítima, no disponiendo de embarcadero.

¿Sabías que...?

La playa del Arenal, al pie del acantilado, mide 1.300 m de longitud y está formada por arena negra, siendo considerada una de las playas más espectaculares y vírgenes de la isla, por su difícil acceso.

Privacy Preference Center