
Contexto geológico
Campos volcánicos y dorsales
Comentario valorativo
El volcán de la Montaña Grande (del Socorro o Archaco) y el malpaís asociado, atendiendo a su estado de conservación y morfoestructuras que alberga, representan el mejor ejemplo de campo de lavas holoceno de la isla de Tenerife. El centro de emisión, alineado respecto a otros dos edificios volcánicos, caso de las montañas del Corral y de los Guirres, constituye un cono de lapilli, escorias y bombas volcánicas de composición basáltica formado por un edificio principal de forma semicircular de 900 m de diámetro, 278 m de altura, perfil asimétrico y un cráter circular de 240 m de diámetro y 50 m de profundidad. Hacia el oeste, a escasa distancia, existe otro pequeño salidero de escorias y spatter, aunque ya muy desmantelado. De la base del edificio surgió una extensa emisión de coladas “aa” y “pahoehoe” basálticas con textura porfídica de holo a hipocristalina, con fenocristales de olivino y augita, que se abrieron en abanico, originando una morfología avanzada en la costa que denota el carácter relativamente reciente de esta erupción. En el caso de las lavas de tipo “pahoehoe”, las mejores muestras se localizan principalmente en la base del cono, con registro de lavas cordadas, lavas en tripa, etc., así como significativos ejemplos de tubos volcánicos y jameos (skylights) de dimensiones variables, destacando de entre el conjunto la Cueva Honda o Cueva de los Burros, contenedora de interesantes muestras de estafilitos. En su desarrollo, las coladas cubrieron algunos cerritos y coladas de lava de otros centros eruptivos más antiguos, como son la Montaña del Mar, las Morras del Corcho o la Montaña del Testigo. Respecto al frente litoral del malpaís de Güímar, corresponde a un acantilado activo que presenta un frente convexo que se adentra en el mar formando un saliente definido por su trazado irregular. En detalle se aprecia la fuerte alteración sufrida sobre las coladas por la acción mecánica ejercida por la acción hidráulica de las olas y los procesos de corrosión, que generan, mediante la descamación y el pulido de los materiales, espacios donde se producen los procesos físico-químicos. Destaca su aspecto irregular, marcado por la existencia de charcos y cubetas en los que se acumulan arenas, gravas y cantos, además de cordones de cantos o pequeños depósitos de arenas organógenas. Finalmente, corresponde destacar como el malpaís de Güímar constituye una de las mejores muestras que existen en Canarias de los ecosistemas y hábitats característicos de las zonas bajas, con unas comunidades de flora y fauna que se asientan sobre un paisaje volcánico reciente, además de valores arqueológicos, históricos y etnográficos.
Itinerario de acceso
No existe acceso rodado directo al lugar, siendo éste resuelto a través de la red de senderos que con origen en la red viaria que configura el cercano asentamiento costero de El Socorro y próximo a éste, el Polígono Industrial de Güímar, recorre el malpaís. Los principales puntos de acceso se sitúan en la playa de la Entrada o bien directamente desde el camino tradicional de El Socorro y ya más distante, el núcleo de El Puertito de Güímar.
¿Sabías que...?
El volcán presenta mayor acumulación de materiales hacia el suroeste del cráter, debido a que los vientos alisios dominantes desviaban cenizas y lapilli mientras el cono crecía, esculpiendo así su perfil asimétrico.


