
Contexto geológico
Complejos volcánicos centrales
Comentario valorativo
El escarpe y el borde de la caldera de Las Cañadas del Teide, con una longitud próxima a los 25 km y alturas de hasta 500 m, con máxima cota en Guajara (2.712 m.s.n.m.) y mínimas en sus extremos orientales y occidentales, constituye una excepcional ventana a la estructura y composición interna del complejo volcánico central denominado Edificio Cañadas, permitiendo reconstruir, a través de la observación de la sucesión volcanoestratigráfica, la historia volcánica del ciclo más importante y complejo de la isla de Tenerife, comprendido entre los 3 Ma y los 170.000 años y uno de los más interesantes del vulcanismo oceánico. A partir de la estratigrafía, la geocronología y los estudios vulcanológicos, los materiales que afloran en la pared son agrupados en dos grandes unidades cronológicas, en las que se han sucedido diferentes episodios de construcción y de destrucción: la Serie Cañadas inferior o Grupo Inferior y la Serie Cañadas superior o Grupo Superior. En el caso de la Serie Cañadas inferior, sus materiales presentan una edad comprendida aproximadamente entre los 3,5-1,4 Ma, aflorando principalmente en la mitad occidental de la pared. A raíz de las observaciones de las pendientes de las lavas se ha interpretado que las mismas proceden de una misma área, situada sobre la actual depresión de Las Cañadas, lo cual ha llevado a pensar que, asociados, conformaban un gran edificio central cupuliforme. En detalle, en el tramo comprendido entre El Cedro y Guajara, quizás el más complejo del escarpe, se aprecian basaltos plagioclásicos y secuencias fonolíticas (lavas, planchas de aglutinados y niveles de pómez) que en mayor o menor grado están afectados por una alteración generalizada que menoscaba la resistencia mecánica de las rocas, con el resultado de una profusión de relieves erosionados y derruidos. Un caso particular y muy llamativo de transformación de los citados materiales fonolíticos corresponde a la alteración hidrotermal que se manifiesta en la base del escarpe, en el paraje de Los Azulejos, donde la roca ha adquirido tonos verdosos y azulados. Del mismo modo, el conjunto de la serie está atravesado por un complejo de diques cónicos, pitones y chimeneas, destacando entre ellos, por su entidad, el Roque del Abanico, Roques de las Escaleras, Roque del Agua, Zapatilla de la Reina, etc. Finalmente, entre la base del escarpe y los niveles de las degolladas de Guajara y la Angostura, vinculados a la Serie Cañadas inferior, afloran basaltos análogos en composición y edad de los identificados en Boca Tauce y que son cortados por abundantes diques. Respecto a la Serie Cañadas superior, son incluidos en la misma aquellos materiales que, estando expuestos en la pared, presentan una edad comprendida entre los 1,4 Ma y los 170 mil años, distribuyéndose topográficamente aproximadamente entre Guajara y El Portillo de la Villa y de manera aislada, en la Fortaleza-El Cabezón. Destacan en este sector una potente acumulación de fonolitas constituida principalmente por planchas de aglutinados, de limitada dispersión lateral y considerable grosor, separadas por niveles de pómez. La diferencia en resistencia mecánica origina perfiles escalonados como el de Guajara, en donde cada plancha de aglutinado forma un escarpe vertical. Destaca en este sector el paraje denominado los Picachos de Guajara, un cono de pómez y aglutinados reomórficos con cráter abierto hacia el sur, único ejemplo conservado de centro de emisión de los piroclastos sálicos de las Bandas del Sur situado en el borde de la caldera de Las Cañadas emisiones fonolíticas centrales del Edificio Cañadas. Del mismo modo, la pómez de caída intercalada se dispone en capas de espesor uniforme si procede de centros de emisión relativamente alejados o bien forma acumulaciones que denotan proximidad inmediata a la boca eruptiva, con ejemplo más destacado en El Palomar, localidad en la que queda perfectamente expuesta la variación gradual que experimentan los productos de una erupción fonolítica. Es a partir de la degollada de la Angostura, hasta el Risco Verde, donde la sucesión estratigráfica cambia de manera rotunda, tanto en naturaleza, estructura, edad, grado de
Itinerario de acceso
Las formaciones de la pared y borde de la caldera de Las Cañadas pueden ser observadas en la distancia desde los diferentes miradores que acompañan a la carretera TF-21 (Minas de San José, Tabonal Negro, Llano de Ucanca, Zapatilla de la Reina y Narices del Teide). El acceso directo a la base del escarpe oriental debe resolverse a pie, con apoyo en el sendero n°4. Siete Cañadas, que parte del Centro de Visitantes del Portillo, situado en el PK.32,5 de la citada carretera y finaliza en el Parador del Teide. Por su parte, el reconocimiento de la zona de borde del escarpe se debe llevar a cabo, bien a través del sendero n°8. El Filo, bien tomando los desvíos de los senderos n°5. Degollada de Guajara, n°5. Montaña Guajara y n°31. Cumbres de Ucanca que conducen a las cumbres. En el caso de la pared occidental, ha de continuarse por la carretera TF-38 que parte de Boca Tauce en dirección noroeste, atravesando el campo de lavas negras del Chahorra y desde la que parten una serie de senderos (n°18. Chavao y n°35. Boca de Chavao).
¿Sabías que...?
Recientemente se ha descubierto que las violetas que viven en la montaña de Guajara (Viola guaxarensis) pertenecen a una especie diferente a la de la violeta del Teide (Viola cheiranthifolia), lo que permite sumar un nuevo endemismo botánico al Parque Nacional.


