
Contexto geológico
Edificios volcánicos de los primeros estadios de crecimiento subaéreo insular
Comentario valorativo
En la margen derecha del barranco de Igueste de San Andrés, a una cota aproximada de 85 m.s.n.m., se localiza un afloramiento de lavas almohadilladas y materiales fragmentarios que ha sido interpretado como una de las últimas fases del crecimiento submarino del escudo basáltico mio-plioceno de Anaga. Su interés radica, además de la singularidad y excepcionalidad de estas estructuras en el contexto insular, en su importancia como fuente de información esencial para el conocimiento de las características de las últimas fases de crecimiento submarino del edificio volcánico de Tenerife. Constituye un afloramiento de medianas dimensiones, de apenas 50 m longitudinales, cuya base no es visible por estar cubierta, que pasan hacia el techo a coladas basálticas masivas y a continuación a derrubios de ladera y en el que se aprecian materiales fragmentarios submarinos y lavas almohadilladas que son atravesados a su vez por diques basálticos fracturados de edad miocena. En detalle se aprecian diferentes estructuras “pillow lobuladas” de dimensiones que varían entre los 50-100 cm con registro de una grosera disyunción radial con bordes de enfriamiento, coloración pardo-oscura y ausencia en las zonas masivas de vacuolas y espacios con rellenos secundarios. Entre las anteriores estructuras se observan fragmentos de pillow empastados en una brecha hialoclastítica en la que se aprecian sectores palagonitizados.
Itinerario de acceso
El afloramiento de referencia se sitúa en un talud asociado a la carretera local Lomo Bermejo, en el margen izquierdo del barranco de Igueste de San Andrés, enfrentado topográficamente al depósito de abastecimiento municipal.
¿Sabías que...?
Los minerales y texturas de estas lavas almohadilladas fueron analizadas como análogos de basaltos marcianos, con metodología que se pretende utilizar en el «planeta rojo».


