6 de junio de 2025

Microplásticos: una amenaza constante para las tortugas marinas

Cada vez son más las tortugas marinas que ingresan en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Tahonilla afectadas por la contaminación en el océano. A diario, estos animales expulsan restos de microplásticos ingeridos en su entorno natural, una señal alarmante de la situación crítica que enfrentan nuestras especies marinas.

🔹 Los plásticos, una trampa mortal
Las tortugas confunden bolsas y fragmentos de plástico con alimentos como medusas o algas. Estudios han revelado que la probabilidad de que una tortuga muera aumenta un 20% tras ingerir un solo trozo de plástico, y ese riesgo se incrementa con cada nuevo fragmento ingerido.

🔹 Consecuencias invisibles pero graves
En La Tahonilla, incluso con piscinas limpias y atención veterinaria especializada, los ejemplares continúan expulsando microplásticos, reflejo de una exposición constante. Estos residuos afectan la microbiota intestinal, dificultan la digestión y provocan acumulación de gases, lo que impide que las tortugas puedan sumergirse para alimentarse.

Además, los plásticos contienen sustancias tóxicas que pueden dañar el organismo de las tortugas, alterando su metabolismo y provocando problemas físicos como los detectados en una tortuga boba ingresada con nylon en su orificio rectal.

🌊 Una llamada de atención
La presencia masiva de plásticos en el mar no solo es un problema ambiental, sino una amenaza directa a la fauna marina. Desde el Cabildo de Tenerife y el Centro de Recuperación de La Tahonilla, hacemos un llamado a la concienciación y a la reducción del uso de plásticos para proteger nuestros océanos y su biodiversidad.


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