
Refugios de biodiversidad
Las medianías de Tenerife albergan una biodiversidad única, que ha sufrido intensas transformaciones por la actividad humana. La conversión en tierras de cultivo de los ecosistemas naturales propios de esta franja altitudinal -el bosque termófilo y, en la vertiente norte, el monteverde- redujo la biodiversidad original. Sin embargo, una gestión agraria sostenible puede integrar producción y conservación, convirtiendo fincas privadas en verdaderos “refugios de biodiversidad” sin dejar de ser productivas.
Desde este proyecto se pretende orientar a los propietarios de suelo rústico de las medianías para que implementen un conjunto de actuaciones prácticas orientadas a la recuperación de la flora y fauna nativas, incluida la biodiversidad del suelo, y al control de las especies exóticas. El objetivo es lograr fincas ricas en vida silvestre y conectadas ecológicamente, en línea con la Estrategia Insular de Biodiversidad 2030.

Fomentar la presencia de flora nativa
Restaurar la flora autóctona es la piedra angular para recuperar la biodiversidad. Para ello, asesoramos sobre las especies más adecuadas para cada comarca y altitud, y facilitamos las plantas, que son producidas en los viveros insulares del Cabildo. En paralelo a la plantación es indispensable el control de flora exótica invasora en las fincas, que compiten con las nativas e incrementan el riesgo de incendios, así como evitar nuevas introducciones, que además pueden escapar al medio natural.
El uso de flora autóctona en las fincas favorece a la fauna insular, estrechamente vinculada a estas plantas, y adicionalmente beneficia a los propios cultivos, porque atrae a potenciales depredadores de plagas y polinizadores. Idealmente, en la elección de las especies de plantas debe tenerse en cuenta que florezcan y fructifiquen escalonadamente, proveyendo flores y frutos para la fauna la mayor parte del año.
Refugios y estructuras para la fauna silvestre
Proporcionar refugios específicos para la fauna puede permitir que los animales no solo acudan para alimentarse, sino que se queden para completar sus ciclos vitales dentro de la finca.
Las aves prestan un servicio ecológico importante en las fincas como controladores de plagas agrícolas, ya que la mayoría de especies son insectívoras. Para atraerlas a las fincas es muy recomendable instalar bebederos donde puedan encontrar agua para saciar la sed y para bañarse. En nuestro proyecto facilitamos un modelo de bebederos, aunque los propietarios pueden instalar los que crean necesarios. Estos bebederos deberán situarse preferentemente en lugares elevados, para minimizar el impacto de depredadores como los gatos. Además, hay que evitar que el agua no se estanque, ya sea renovándola con frecuencia o con un sistema automático de oxigenación.
Otra medida para favorecer la presencia de aves es facilitar sitios para su nidificación, ya sea plantando setos en lugares apartados y tranquilos dentro de la finca, o instalando cajas nido. En este particular, son especialmente interesantes los modelos apropiados para pequeñas rapaces como cernícalos y búhos, que pueden ser un eficaz aliado en el control de roedores.
Otro tipo de estructuras que facilitamos a los propietarios de fincas de las medianías son refugios para murciélagos, estructuras realizadas en troncos imitando sus refugios naturales en grietas -aunque también se pueden fabricar a partir de una tabla de madera-. Los murciélagos son grandes aliados del agricultor: una pequeña colonia de murciélagos puede consumir decenas de polillas en una sola noche.
Por otro lado, para atraer a los insectos polinizadores, además de incentivar el cultivo de flora autóctona atractiva para ellos, entregamos refugios para abejas silvestres, que son estructuras con madera perforada y cañas huecas, en cuyo interior construyen sus nidos ciertas especies de abejas.


