Descripción

Arbusto de gran porte, de entre 2 y 6 m de altura, con la corteza marrón-rojiza. Hojas muy pequeñas, de 1-3 mm, escuamiformes, imbricadas, con abundantes glándulas secretoras de sal. Flores diminutas de color rosado, dispuestas en racimos densos. Florece en primavera y verano, pudiéndose prolongar hasta el otoño.

Características ecológicas

Especie halófila de ambiente litoral (playas, ramblas de barrancos, acantilados, etc.), donde resiste bien la maresía.

Cultivo

Sus minúsculos frutos contienen varias semillas pilosas, que son rápidamente dispersadas por el viento. La recogida de semillas para la reproducción sexual, es por tanto, difícil y se les suele reproducir asexualmente por medio de estacas, que emiten pequeñas raicillas a las dos o tres semanas de estar inmersas en agua. Su cultivo es algo complicado y solo la mitad de las estacas suelen dar ejemplares viables. Es preciso que las plantas permanezcan al menos un año en cultivo en contenedor, para cerciorarse de que sus brotes no son «falsos». Especie de clima árido, necesita las situaciones a pleno sol y tolera suelos encharcados y salinos. Crecen bien a primera línea de mar y requieren suelos arenosos o con gravas. Suelen ser de crecimiento rápido. Se propagan generalmente por esquejes leñosos o semileñosos, más raramente por semillas.

Uso y mantenimiento

Su uso extendido como setos cortavientos, proporciona una barrera , que es además eficaz para la insonorización. Se suelen usar en ajardinamientos de zonas próximas a la línea de costa con influencia directa de la maresía, ya que toleran perfectamente este ambiente. Son plantas halófitas facultativas, esto es, que toleran suelos saturados por aguas salobres, pero también prosperan en terrenos húmedos de aguas normales. En cualquier caso, requieren cierta humedad y riego. Se cultivan por el atractivo de su floración y como cortavientos, en grupos, aislados, o en alineaciones de paseos marítimos. Cuando alcanza un gran porte, su intrincada ramificación puede dar buena sombra, aunque constantemente desprende los restos de sus hojas o ramillas, que caen al suelo. Deben podarse con cierta periodicidad y son aptos para el recorte, pudiendo dársele portes atractivos.

Observaciones

La falsa suposición de que el Tarajal es altamente perjudicial porque saliniza los terrenos, proviene de que expulsa por las hojas el exceso de sal que absorbe del suelo . Presente también en Cabo Verde. Los abundantes tarajales costeros naturales de la isla, han disminuido drásticamente y desde hace tiempo, esta especie aparece muchas veces en bordes de caminos, setos y linderos de fincas, producto de plantaciones efectuadas de los antiguos tarajales destruidos.

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