
Descripción
Arbusto muy ramificado de hasta 1 m de altura, con tallos y ramas blanquecinos. Hojas lineares, de 3-5 cm. de largo, planas, de color blanco-grisáceo. Inflorescencias densas, constituidas muchos capítulos pequeños de flores amarillas. Floración desde invierno a comienzos del verano.
Características ecológicas
Especie xerófila y halófila, muy frecuente en los matorrales de las zonas costeras, pedregales y malpaíses secos y soleados en el dominio de los tabaibales-cardonales.
Cultivo
Los frutos del salado son pequeños aquenios que, mezclados con tierra que se cultiva en semilleros, germinan con facilidad. También progresa de estaca, si las condiciones de suelo y humedad son apropiadas. Son plantas que para su óptimo desarrollo precisan mucho calor con exposiciones soleadas, siendo poco exigentes en suelos, aunque prefieren los salinos, y muy resistentes a la sequía.
Uso y mantenimiento
La abundante y vistosa floración del salado, se produce en un amplio periodo que abarca desde el invierno hasta comienzos del verano. Es una planta halófita, excelente para ajardinamientos en zonas costeras de todas las islas, con influencia directa de la maresía, donde otras plantas no pueden prosperar. No precisa cuidados especiales de mantenimiento ni riego.
Observaciones
Es un endemismo de las Canarias y Salvajes, presente en todas las islas. Su abundancia, fácil diseminación y rápido crecimiento la hacen recomendable para labores de restauración de áreas alteradas de la zona baja.

