
Descripción
Pequeño árbol perennifolio, de 5-8 (10) m de altura, con la corteza gris oscura y fisurada. Hojas ovadas, subcoriáceas, de 4-7 cm. de largo, con pecíolo acanalado y margen aserrado, de color verde lustroso por la haz, que presenta glándulas pequeñas, redondas y prominentes en las axilas de los nervios basales. Flores numerosas, pequeñas, verdosas, agrupadas en inflorescencias densas subterminales, cuyos pedúnculos están articulados y son quebradizos. Frutos carnosos, globosos, rojizo-oscuros. Floración de invierno-primavera.
Características ecológicas
Especie característica del monte verde, que habita en barrancos y laderas sombrías dentro del dominio de este bosque.
Cultivo
Los frutos esféricos color granate de este pequeño árbol, contienen tres semillas que germinan con facilidad. Las plántulas son algo delicadas, pero un alto porcentaje prosperan experimentan un crecimiento rápido. Las plantas cultivadas en contenedor son algo sensibles a la escasez de humedad en el sustrato y presentan cierta tendencia al ahilamiento (alargamiento) que puede aminorarse exponiéndolas a la acción directa del sol; también tiene cierta tendencia a ser atacadas por pulgones en verano pero con pulverizaciones de nicotina puede controlarse esta plaga. Al cabo de un año de cultivo en contenedor la planta puede alcanzar más de medio metro de altura.
Uso y mantenimiento
Este árbol posee un gran valor como planta ornamental adquiriendo de adulto una frondosa copa aparasolada que se ve adornada por pequeñas flores y vistosos frutos. Experimenta un rápido crecimiento en suelo alcanzando en pocos años una altura y cobertura notable. Es una especie poco exigente con gran adaptabilidad a climas y ambientes variados; junto con el Paloblanco y el Barbuzano, es particularmente exitoso en reforestaciones. En lugares abiertos donde sea común la acción del viento conviene tutorizarlos los primeros dos años. No requiere cuidados especiales de mantenimiento salvo el riego moderado durante la época seca del primer año. Especie de la laurisilva, requiere ambientes húmedos y suelos relativamente fértiles. De copa frondosa resulta adecuado para jardines frescos. Admite podas moderadas.
Observaciones
Presente también en Madeira.

