Descripción

Árbol caducifolio, dioico, de unos 10-12 m de altura, con copa amplia y bien formada y tronco de corteza gris oscura, profundamente fisurada. Hojas imparipinnadas, de 5-11 foliolos oblongo- lanceolados, algo desiguales en la base, verde oscuros, de 4-5 cm. de longitud. Inflorescencias terminales y axilares, con flores masculinas verdosas y femeninas rojizas. Frutos carnosos, también rojizos, dispuestos en racimos vistosos. Florece en primavera.

Características ecológicas

Especie característica de los llamados bosques termófilos de medianías, oscilando su distribución entre los 150-500 m de altitud.

Cultivo

Los pequeños frutos de los ejemplares femeninos de esta especie crecen en racimos y su coloración inicial rojiza cambia a una tonalidad verdosa metalizada al madurar. Las semillas son de difícil germinación y usualmente su reproducción artificial se realiza asexualmente por estacas a las que es conveniente dejar algunas hojas terminales y untar la base con hormonas enraizantes. Las estacas conviene mantenerlas en cultivo al menos un año para detectar los falsos brotes. El cultivo es delicado y requiere ambientes soleados y cierto grado de humedad edáfica.

Uso y mantenimiento

Por el porte que puede alcanzar en cultivo (hasta 10 m.) y su vistosa coloración , es una especie adecuada para ajardinamientos. Dada la escasez que presenta en estado silvestre, su importancia conservacionista es alta y muy aconsejable su uso en reforestaciones de bosque termófilo. Se ha de tener en cuenta que es uno de los pocos árboles caducifolios autóctonos. Su cultivo requiere riego sostenido hasta su arraigo en el suelo y posteriormente podas esporádicas. Tuvo diferentes usos, puesto que su resina resultó útil en la fabricación de barnices; asimismo, los frutos y la corteza en infusión presenta propiedades astringentes y de la masticación de esta última se consigue el endurecimiento de las encías. Su cultivo no es frecuente, aunque es posible siempre y cuando se garantice un suelo con un cierto grado de fertilidad y un riego apropiado, ya que al ser una especie propia de bosques termófilos, requiere un cierto grado de humedad y una insolación no muy expuesta. Se recomienda su uso en plazas y determinados jardines que lleven un mantenimiento adecuado.

Observaciones

Las hojas se ven frecuentemente deformadas por agallas o protuberancias llamativas, de color rojo- púrpura. Especie no endémica, que se distribuye también, de forma natural, por el Mediterráneo.

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