
Descripción
Arbusto de 1-2 m de altura, ramificado, con tallos suculentos, articulados y cilíndricos, de color verde o grisáceo. Hojas linear-lanceoladas, de hasta 12 cm. de largo, glaucas, carnosas y caducas; aparecen en el otoño, después de las flores. Flores de color amarillo pálido, en capítulos largos, muy delgados, que se disponen en inflorescencias terminales umbeliformes. Floración desde primavera hasta el otoño.
Características ecológicas
Especie muy frecuente en las formaciones xerofíticas de las zonas bajas de las islas, aunque en laderas secas y soleadas puede ascender hasta cotas altas (800-100 m de altitud); característica de los tabaibales-cardonales.
Cultivo
En invierno se produce la fructificación del berode y sus frutos son aquenios dotados de vilanos plumosos que facilitan su dispersión por el viento. Las semillas germinan con normalidad y también puede reproducirse vegetativamente por medio de gajos, que pegan fácilmente. Son plantas muy apetecibles para babosas, caracoles e insectos que horadan su tallo suculento y devoran el contenido de éste, vaciándolo y provocando su pudrición; por ello, no resulta fácil su cultivo en ambientes húmedos. También sus hojas son atacadas por hongos que las marchitan y sus tallos se deforman con los excesos de humedad. En zonas más secas, su cultivo es mucho más sencillo, mostrándose resistente a la sequía y poco exigente en suelos. Plantada en jardines suele regenerarse abundantemente de forma natural.
Uso y mantenimiento
Esta asterácea de tallo carnoso, tiene un porte que recuerda a las tabaibas. Prospera en zonas medias y bajas de las vertientes Norte (50-400 m.s.m.) y Sur (50-1000 m.s.m.) de la isla aunque su óptimo lo encuentra en el dominio de Tabaibal-cardonal. Florece en verano y otoño. Es una interesante especie para uso ornamental en jardines que recrean ambientes xerofíticos pero puede ser utilizado con éxito también, en ajardinamientos de zonas medias, siempre cuidando de no regar ni abonar en exceso, para que no pierda su porte y gracia natural. No requiere cuidados especiales de mantenimiento ni riego.
Observaciones
Existe una cierta variabilidad interinsular en la morfología foliar, ya que los individuos de Lanzarote y Fuerteventura suelen tener las hojas anchas y los de La Palma, angostas. El jugo transparente de sus tallos es peligroso si cae en los ojos.

