
Descripción
Arbusto suculento de 2-4 m de altura, provisto de látex tóxico, muy ramificado, de aspecto cactiforme y porte en candelabro, con tallos cuadrangulares o pentagonales de bordes espinosos. Flores de color verde rojizo y frutos capsulares rojos o marrones en los extremos de los tallos. Florece en primavera-verano.
Características ecológicas
Común en sitios secos y soleados de las zonas bajas de las islas. Crece en laderas rocosas y pedregosas, riscos y malpaíses lávicos. No soporta bien la humedad ambiental.
Cultivo
Las raíces son gruesas, suberosas y pueden aflorar ocasionalmente sobre el sustrato. En la naturaleza, su sistema radicular se extiende ampliamente por los estratos superiores del suelo, para captar mejor la humedad, debido a las escasas precipitaciones que normalmente soporta su área de distribución. Los ejemplares adultos pueden cubrir una gran superficie. Se multiplica por semillas; la propagación por esquejes no suele dar buenos resultados. Soporta bien el ambiente urbano. Disponible en el vivero de La Laguna. Los frutos capsulares trivalvos de este arbusto con forma de cactus denotan que se trata de una euphorbiácea a pesar de su aspecto. Cada fruto contiene 3 semillas que son expulsadas con fuerza en los días calurosos del verano y por ello ha de ser recolectados antes de que esto ocurra para exponerlos al calor del sol en un recipiente cerrado a fin de poder recoger las semillas, que germinarán sin dificultad. El crecimiento de las plántulas es lentísimo tardando varios años para poder alcanzar el medio metro de altura; por ello se le suele reproducir por esquejes que ha de ser dejados al sol algunos días para que la herida cicatrice. Luego no tendrá dificultad en enraizar pero no deberá regarse mucho para evitar su pudrición. El cultivo es sencillo puesto que es una planta poco exigente en suelos y que muestra gran resistencia a la sequía.
Uso y mantenimiento
Es muy decorativa en jardines como ejemplar aislado, siempre en lugares de mayor insolación. Una vez arraigada en la zona adecuada, puede mantenerse casi sin agua, pero soporta y hasta agradece el riego moderado y el abono. Este arbusto con forma de candelabro que llega a alcanzar hasta 3m. de altura florece en primavera – verano y desarrolla una vistosa fructificación de color marrón rojizo. Las raíces son gruesas, suberosas y pueden aflorar ocasionalmente sobre el sustrato. En la naturaleza, su sistema radicular se extiende ampliamente por los estratos superiores del suelo, para captar mejor la humedad, debido a las escasas precipitaciones que normalmente soporta su área de distribución. Los ejemplares adultos pueden cubrir una gran superficie. Posee un enorme valor ornamental por su original y bello aspecto así como por la resistencia que presenta frente a la sequía. Su valor forestal también es alto ya que es una especie de gran importancia ecológica puesto que muchas otras especies vegetales y animales de su hábitat aprovechan el abrigo de su estructura para desarrollarse. Especie interesantísima para la restauración de los degradados cardonales de nuestra isla. Es muy decorativa en jardines como ejemplar aislado, siempre en los lugares de mayor insolación así como para taludes y terrenos elevados o escalonados. Soporta bien el ambiente urbano y una vez arraigado en la zona adecuada, puede mantenerse casi sin agua, pero soporta y hasta agradece el riego moderado y el abono.
Observaciones
No se conocen híbridos. Aunque su recogida es laboriosa, se consiguen bien semillas. Es el símbolo vegetal de la isla de Gran Canaria. Su látex es muy venenoso.

