Descripción

Arbusto suculento, laticífero, de hasta 2 m de altura, aunque en lugares costeros azotados por el viento, las plantas son bajas, con ramas extendidas por el suelo. Tallos nudosos, grisáceos y copa redondeada. Hojas arrosetadas en los ápices de las ramas, oblongo-espatuladas, de color verde claro a glaucas, de 2-3,5 cm. de largo. Flores pequeñas, verdosas, en inflorescencias solitarias terminales. Frutos esféricos, rojizos. Floración de invierno-primavera.

Características ecológicas

Ocupa laderas pedregosas, malpaíses y acantilados costeros, caracterizando a los tabaibales dulces que se desarrollan en los territorios más áridos de la vertiente meridional de la isla. Así mismo, la podemos encontrar en situaciones cálidas del litoral Norte.

Cultivo

Este arbusto de tallos suculentos desarrolla los frutos característicos de todas las euphorbiáceas, cápsulas tricocas con tres semillas que son expulsadas con fuerza, al explotar la cápsula en los días calurosos; por ello han de ser recolectados antes de que esto ocurra y exponerlos al calor del sol en un recipiente cerrado a fin de poder recoger las semillas, las cuales germinan sin dificultad. Las plantas son resistentes y vigorosas pero requieren climas cálidos, ambientes muy soleados y suelos bien drenados, pues le afectan el frío y el exceso de humedad. También puede reproducirse fácilmente por esquejes previamente dejados a secar para que la herida cicatrice, en verano o lugares suficientemente cálidos. El crecimiento es lento y tardan varios años en alcanzar el medio metro de altura.

Uso y mantenimiento

Esta tabaiba de porte globoso, puede alcanzar hasta tres metros de altura y aunque su floración no es muy vistosa su aspecto general es bellísimo. En verano pierde casi todo su follaje pero ello resalta la apariencia de sus gruesos tallos suculentos, retorcidos y ampliamente ramificados con lo que adquiere en esta época un atractivo especial. Tiene un gran valor conservativo y su uso en restauración de los tabaibales y cardonales es fundamental. Es una especie adecuada para su empleo en ajardinamientos de todo tipo que recrean ambientes secos por debajo de los 500 m.s.m. No precisa riego ni mantenimiento y posee una gran resistencia a la sequía siendo además la única de nuestras tabaibas cuyo látex no es tóxico.

Observaciones

Es el símbolo vegetal de la isla de Lanzarote y se localiza en todas las islas del Archipiélago y también en el Norte de África.

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