
Descripción
Árbol, pequeño o grande, que en condiciones favorables de desarrollo puede superar los 15 m de talla, pero que en situaciones de matorral, se queda en un arbusto de 2-4 m de altura. Corteza pulverulenta, agrietada finamente y ramillas erectas. Hojas pequeñas, de 6-8 mm de largo, aciculares, verticiladas en grupos de 3-4, verde oscuras. Flores en racimos laterales formando una panoja piramidal, pequeñas, acampanadas, de color blanco rosáceo. Floración de invierno-primavera.
Características ecológicas
Especie muy resistente, abundante y propia del monte verde en las islas, caracteriza y da nombre al fayal-brezal de degradación de este tipo de formación boscosa, desciende por los barrancos y laderas en condiciones favorables de suelos frescos y forma parte igualmente, de las facies más húmedas del pinar canario.
Cultivo
Los pequeños y abundantes frutos de este arbolito que en ocasiones puede alcanzar enormes dimensiones (hasta 20 m.), son dispersados por el viento germinando caprichosamente en lugares diversos. Basta cultivar con paciencia algo de tierra de zona de brezos para que germinen pequeños brinzales de lentísimo crecimiento y cultivo difícil. Los brezos en cultivo son propensos a sufrir clorosis y muy delicados en el trasplante, operación que ha de realizarse siempre con sumo cuidado. Al cabo de un año de cultivo en contenedor no alcanza el medio metro de altura.
Uso y mantenimiento
Este bellísimo arbolito tiene un indudable valor ornamental; su vistosa floración primaveral cubre nuestros montes de blanco. Es una especie poco usada en ajardinamientos por lo delicado de su cultivo ya que por mucho cuidado que se ponga en su instalación un alto porcentaje de plantas no llega a prosperar. Una vez que ha arraigado, adquiere un gran poder de rebrote y admite podas continuas convirtiéndose en una especie muy resistente y persistente. Es apto para la formación de setos. Posee una amplia valencia ecológica (200-1600 m.s.m.) y requiere riego y mantenimiento periódico al menos los dos primeros años. Su madera es utilizada en la agricultura (horquetas y varas), para fabricar utensilios artesanales, elaborar carbón vegetal, cama de ganado, etc.
Observaciones
Especie autóctona de distribución disyunta; nativa del Sur de Europa, Norte de África, Asia Menor y archipiélagos macaronésicos, también aparece de forma natural en las montañas del centro y Este de África.

