Descripción

Pequeño arbusto suculento, con tallos erectos o extendidos, de hasta 60-75 cm., de color verde-grisáceo. Hojas efímeras. Flores dispuestas en inflorescencias axilares en las partes superiores de los tallos, con 2-5 flores de color amarillo pálido. Frutos de 10-12 cm. de largo, de color marrón verdoso. Floración desde la primavera hasta el otoño.

Características ecológicas

Común localmente por la costa Norte de Tenerife, hasta los 500 m de altitud y en las medianías del Sur de la isla, formando parte de las comunidades de cardonales y tabaibales, en laderas y roquedos secos y soleados.

Cultivo

Los frutos del cardoncillo son cápsulas largas (hasta 12 cm.) que aparecen en las articulaciones superiores de los tallos, opuestas y de dos en dos, en forma de cuernos. Contienen numerosas y pequeñas semillas aplanadas provistas de un penacho de pelos finos (vilano), que facilita su dispersión por el viento. Son semillas difíciles de recolectar por su tamaño y por lo irregular y efímero de la fructificación de esta planta. La multiplicación por esquejes de esta planta es lenta y difícil, a menos que el esqueje conserve su sistema radical original. También puede reproducirse asexualmente, por medio de acodo de los tallos que se tumban (margullo). Cultivada en contenedor, presenta un crecimiento lento, pero casi no precisa cuidados de mantenimiento ni riego y por su particular forma ocupa muy poca superficie, ya que puede ser cultivada en contenedores muy pequeños y de poca profundidad. Es poco exigente en suelos y requiere exposición solar plena.

Uso y mantenimiento

Este pequeño arbusto suculento de hasta 75 cm., ramificado desde la base, florece en verano-otoño con flores pequeñas y poco vistosas pero de morfología muy particular. Su extraña y curiosa apariencia es bellísima y atrayente en las zonas de la vertiente norte y sur de la isla, en las que habita, de modo natural, (desde casi el nivel del mar hasta los 500 m.s.m.), en riscos, acantilados y plataformas costeras. Es una planta excelente para su uso en jardines delicados y roquedos en zonas secas y cálidas. Posee una gran resistencia a la sequía pero es mecánicamente muy frágil. No precisa apenas cuidados de mantenimiento ni riego. No conviene plantarla en lugares muy próximos a paseos o zonas de paso donde pueda ser pisada accidentalmente.

Observaciones

Además de la subespecie típica, se ha descrito la subespecie krainzii (Svent.) Bruyns, para Tenerife y La Gomera. Sus jugos contienen alcaloides tóxicos (mataperros). Al margen del taxón anterior, se han descrito otros con criterios dispares a la hora de reconocer su rango y distribución.

Privacy Preference Center