
Descripción
Arbusto de 2-4 m de altura, muy ramificado, con ramas extendidas o arqueadas, de corteza pardusca. Hojas pequeñas, trifoliadas. Flores amarillas, en inflorescencias vistosas terminales. Legumbres delgadas, de 3-5 cm. de largo. Floración de invierno-primavera.
Características ecológicas
Situaciones de orla de monte verde y etapas de degradación del mismo; también en bordes y claros del pinar, así como en cotas inferiores frescas en exposiciones Norte.
Cultivo
Los frutos de este arbusto son legumbres que al madurar se abren longitudinalmente y se retuercen en espiral expulsando varias semillas negras y duras que germinan en gran cantidad después de los incendios forestales; de ahí la costumbre de calentar brevemente las semillas en una sartén antes de sembrarlas. También se puede raspar la testa de las semillas con un papel de lija fino, procedimiento muy laborioso puesto que hay que hacerlo semilla a semilla, pero muy efectivo. Creemos que lo mejor es introducir las semillas en agua hirviendo durante un minuto. Las plantas son de difícil cultivo y tienen una gran propensión a ser atacadas por diversas plagas en especial por babosas y caracoles que llegan a arruinar las plantas. El crecimiento es muy lento al principio y al cabo de un año de cultivo no llegan a alcanzar el medio metro de altura.
Uso y mantenimiento
Este arbusto de desordenada ramificación, propenso a enfermedades de todo tipo, es una planta «mimosa», de cultivo laborioso, atrayente de plagas y de dudoso interés como planta ornamental.
Observaciones
En zonas altas se hibridiza con el codeso de cumbre, Adenocarpus vicosus. A pesar de su bajo interés ornamental, sí resulta interesante para labores de restauración y fijación de suelos.

