
Descripción
Arbusto de hasta 1,5 m de altura, con tallos y ramas espinosos. Hojas ovado-romboidales, de 5-15 cm. de largo, con pecíolos espinosos, afieltrado-amarillentas por el envés. Flores vistosas, dispuestas en racimos, con corolas amariposadas de color morado. Frutos carnosos, globosos, de hasta 2 cm. de diámetro, de color naranja en su madurez. Floración de primavera.
Características ecológicas
Matorrales en ambientes degradados del dominio potencial de los bosques termófilos y el monte verde, generalmente por encima de los 400 m de altitud.
Cultivo
Los frutos veraniegos de este arbusto, son pequeños tomatitos de color naranja en su madurez que contienen semillas que germinan con facilidad, tras haber sido convenientemente lavadas y puestas a secar. Las plántulas resultantes son vigorosas y saludables, presentando un rápido crecimiento. Son plantas poco exigentes en suelos que requieren riegos moderados.
Uso y mantenimiento
La bella floración de la rejalgadera, se produce a finales del invierno y primavera, aunque los grandes ejemplares conservan flores durante casi todo el año. El color azul-nazareno de los pétalos de sus flores, contrasta con el amarillo intenso de una gran antera central. Su abundante follaje se pierde en parte durante el verano. Tiene un gran valor ornamental y conservacionista por la escasez en la que se encuentra en la actualidad, por lo que convendría que su uso en jardinería tuviera mayor difusión. Es un endemismo de Tenerife y Gran Canaria que habita altitudes comprendidas entre los 200 y 800 m.s.m. No precisa cuidados especiales de mantenimiento excepto las podas esporádicas necesarias.
Observaciones
Del género Solanum se cultivan como ornamentales muchas especies exóticas, algunas bastante parecidas a ésta por su aspecto y exigencias ecológicas. Promocionarla como ornamental en las medianías insulares de Tenerife contribuye a reforzar las poblaciones naturales.

