
Descripción
Árbol siempreverde de 8-12 m de altura, con ramas gruesas y corteza gris oscuro, fisurada o agrietada, que desprende una savia blanquecina si se hace una incisión. Hojas simples, alternas, lanceoladas, de 10-15 cm. de longitud. Flores blanquecinas agrupadas en las axilas de las hojas. Frutos carnosos, subglobosos, de color negro en la madurez. Floración de invierno.
Características ecológicas
Especie poco frecuente, que se distribuye de manera dispersa por riscos y laderas de barrancos en las zonas medias, en el dominio potencial de los bosques termófilos o el monte verde seco.
Cultivo
Los frutos comestibles de este pequeño y raro árbol son oscuros y carnosos y contienen una dura semilla, similar a una pequeña nuez, que germina difícilmente y de forma irregular. La plántula germinada evoluciona con dificultad poseyendo una gran sensibilidad al ataque de nemátodos y posterior infestación por hongos del género Fussarium, circunstancias estas que determinan retardo y deterioro en el crecimiento de la planta y que a menudo ocasionan la muerte de ésta. Puede combatirse con éxito estas enfermedades mediante el cultivo en turba estéril y tratamiento con Benomilo en caso de infestación. Todas estas circunstancias explican quizás su escasez en la naturaleza. Es una planta de lentísimo crecimiento y solo al cabo de dos o tres años de cultivo puede alcanzar el medio metro de altura.
Uso y mantenimiento
Este bello arbolito que en ocasiones puede alcanzar hasta 8 metros de altura posee un alto valor ornamental. Su rareza y escasez le confieren un altísimo valor conservacionista y debiera , a nuestro juicio , generalizarse su uso y cultivo como un medio más que asegure la supervivencia de esta interesante y relíctica especie.
Observaciones
El marmolán es uno de los ejemplos más interesantes de flora macaronésica con origen en el Terciario. Se puede considerar como una de las especies más raras en la flora de las Islas Canarias que vive también en la islas de Cabo Verde y en Madeira.

