
Descripción
Arbusto de hasta 1,3 m. de altura, con ramas erectas. Hojas lineares. Inflorescencias en racimos de flores rosadas. Frutos alargados y terminados en dos apéndices bífidos pronunciados. Floración de primavera y fructificación en verano.
Características ecológicas
Laderas secas y soleadas, arcilloso-pedregosas, basaltos antiguos o malpaíses recientes, formando parte de matorrales xerofíticos, entre los 50 y 400 m de altitud en el Oeste y Suroeste de la isla.
Cultivo
Los frutos de la dama son silicuas alargadas, conteniendo entre 10 y 20 pequeñas semillas, que germinan con facilidad dando lugar a plantas vigorosas y de rápido crecimiento, poco exigentes en suelos que precisan exposición solar plena con riegos moderados. Son plantas de fácil cultivo y manejo, que enseguida se «aleñan».
Uso y mantenimiento
Este bonito arbusto de aspecto retamoide, florece en primavera, con vistosos racimos de pequeñas flores de color rosado. Es un escaso y vulnerable endemismo tinerfeño que posee por tanto un alto valor conservacionista y científico por ser, además, género endémico de Canarias. Su valor como planta ornamental es también alto por su bella floración y el singular aspecto que presenta con sus hojas finas y alargadas, casi cilíndricas. Es por todo lo dicho, una especie excelente para ajardinamientos en toda la vertiente oeste-suroeste de la isla, entre los 50 y 400 m.s.m. No precisa cuidados especiales de mantenimiento ni riego, admitiendo podas moderadas.
Observaciones
Endemismo de la isla de Tenerife, propio de la región de Teno (Buenavista), Chío, Playa Santiago (Guía de Isora) y Montaña de Guaza (Arona). Su relativa rareza y curiosidad botánica, junto a la ausencia de otras especies congéneres en la isla, estimulan su uso como ornamental, en la zona baja del ámbito territorial descrito.

