Descripción

Planta suculenta, perenne, de porte arrosetado. Rosetas de hojas densamente imbricadas, generalmente sencillas y aplastadas contra el substrato, de hasta 30 cm. de diámetro. Hojas más o menos espatuladas, con los bordes ciliados largamente. Inflorescencia erecta y ramificada, que surge del centro de la roseta foliar, formada por numerosas flores amarillas. Floración de verano.

Características ecológicas

Especie de comportamiento rupícola, que se desarrolla en grietas de rocas, riscos verticales, escarpes y taludes del Norte de la isla, desde Anaga a Teno, desde casi el nivel del mar hasta los 800 m de altitud.

Cultivo

La roseta foliar del más original de los bejeques canarios, sencilla, densa y aplanada, semejante a un plato, crece tan aferrada a las rocas que le sirven de sustrato, que muchas veces acaba amoldando su forma a la superficie de aquellas. Es una de los pocos bejeques que florecen en los meses de verano (julio-agosto), que en uso ornamental, es ideal para sembrar en las paredes de piedra del jardín. Nunca en macetas ni en el suelo, pues difícilmente soporta el crecimiento en posición horizontal. Se reproduce por semillas y también por rosetas secundarias en los pocos casos en que estas se producen. Los individuos provistos de rosetas simples, sucumben con la fructificación, la cual normalmente tiene lugar a los 4-6 años en condiciones de cultivo. En su emplazamiento juega un papel importante la exposición, desarrollándose óptimamente en orientaciones N y NO, mostrándose como una especie algo frágil en condiciones de cultivo ya que para alcanzar su porte óptimo necesita alta saturación de humedad ambiental. Su estado actual de conservación, es satisfactorio, por lo que creemos no necesita medidas urgentes de protección sino las derivadas de su exportación a otras islas y hábitat, pues como la mayoría de las especies del género, A. tabulaeforme tiene una gran capacidad colonizadora y también hibridógena.

Uso y mantenimiento

De alto valor ornamental, se ha introducido desde antiguo en numerosos jardines botánicos europeos. Se hibrida con A. lindleyi y con A. urbicum. Su emplazamiento relegado casi exclusivamente a sectores escarpados, acantilados y taludes de limitado acceso para los animales y para el propio hombre ha constituido sin duda un refugio excepcional. Hay que suponer, no obstante, que su distribución podría ser más amplia, pues el hábitat potencial de esta especie (zonas costeras y comunidades del piso infracanario) ha sido fuertemente agredido por el hombre (viviendas, carreteras, cultivos-especialmente plataneras-, desarrollo turístico, etc.). Resulta tranquilizador ver a veces este bejeque proliferando a lo largo de los muros con que los agricultores limitan sus terrazas de cultivo.

Observaciones

Los individuos provistos de rosetas simples, mueren tras la floración y fructificación, lo cual tiene lugar normalmente, a los 4-6 años de su cultivo.

Privacy Preference Center