
Descripción
Planta suculenta, perenne, de tallo muy corto. Hojas en roseta densa, ovado-espatuladas, subsésiles, glandular-pubescentes, con el margen ligeramente ciliado. Inflorescencia de 50-70 cm., ovado-piramidal, con numerosas flores de color amarillo. Floración de primavera-verano.
Características ecológicas
Común en riscos, laderas rocosas y escarpadas por todo el Norte de la isla, desde Anaga hasta Teno, desde cotas próximas a la costa hasta las zonas forestales (600-1300 m de altitud).
Cultivo
Las grandes infrutescencias de este bejeque, contienen numerosísimas semillas, que mezcladas con tierra que se cultiva en semilleros, germinan con normalidad, dando lugar a plantas vigorosas de fácil cultivo y escasos requerimientos edáficos y climáticos. Su corto tallo, raras veces ramifica en la base, siendo en estos casos fácilmente multiplicable por esquejes. La gran amplitud de la roseta basal de esta planta y su carácter rupícola (no precisa mucho sustrato), aconseja su cultivo en contenedores anchos y poco profundos.
Uso y mantenimiento
Este imponente bejeque, posee una enorme roseta basal de hasta 50 cm. de diámetro, formada por grandes y carnosas hojas pubescentes que nos deleita acariciar. En primavera mágicamente, el ombligo de la roseta comienza a elevarse emergiendo un espectacular tallo florífero de hasta 80 cm. de alto, que sustenta numerosísimas flores de color amarillo azufre. Magnifica especie para uso ornamental, muy adecuada en jardines que recrean ambientes rupícolas, taludes, terraplenes y terrenos con pendientes pronunciadas. Su carácter de endemismo de la Vertiente norte de Tenerife que prospera entre los 200 y 1.300 m de altitud y la demostrada tendencia hibridógena de todas las especies de este género aconsejan restringir el uso ornamental y cultivo doméstico de esta especie a dichas zonas de poblamiento potencial. Está totalmente desaconsejada la exportación de esta especie a otras islas donde podrían producirse hibridaciones indeseables; además en este caso no existe motivo alguno para hacerlo, puesto que en todas las islas existen especies vicariantes de esta, de aspecto parecido y en hábitat similares. No requiere cuidados especiales de mantenimiento ni riego.
Observaciones
Hibrida con Aeonium cuneatum.

