- Introducción
- Moluscos (caracoles y babosas)
- Arácnidos (arañas, opiliones, ácaros)
- Diplópodos (milpiés)
- Insectos (visión general)
- Odonatos (libélulas)
- Tijeretas, mantis y cucarachas
- Escarabajos (coleópteros)
- Chinches, pulgones y afines (hemípteros)
- Mariposas y polillas (lepidópteros)
- Moscas
- Abejas, avispas y hormigas

Introducción
El grupo de los invertebrados constituye, con enorme diferencia, la porción más diversa y abundante de la fauna nativa de Tenerife. La larga historia geológica y la variedad de nichos ecológicos en Tenerife han propiciado fenómenos de radiación adaptativa notables en numerosos linajes de invertebrados. Cada nuevo estudio científico suele deparar la descripción de especies antes inadvertidas para la ciencia.
Moluscos (caracoles y babosas)

Los moluscos -caracoles y babosas-, son un grupo especialmente interesante por su elevado grado de endemicidad: dos de cada tres de las 120 especies que habitan en la isla son endémicas. Es destacable el caso de los géneros Hemicycla, Napaeus y Canariella, que han experimentado una gran diversificación, con 18, 16 y 12 especies descritas, respectivamente, en su totalidad endémicas, y en muchos casos restringidas a zonas muy concretas de la isla. Es reseñable también el caso de los caracoles del género Insulivitrina, con una concha tan reducida que pueden confundirse con babosas: reúne 4 especies en la isla, endémicas de la laurisilva.
Arácnidos (arañas, opiliones, ácaros)

Los arácnidos -arañas, opiliones, ácaros, etc.- constituyen otro destacado grupo de invertebrados, con casi 600 especies nativas en Tenerife. Dentro de las arañas, los géneros Dysdera, Oecobius y Pholcus han experimentado un interesante caso de radiación adaptativa, con 24, 12 y 10 especies endémicas descritas, respectivamente, incluyendo algunas adaptadas a la vida en cuevas volcánicas, de color pálido y sin ojos funcionales. Aunque la mayoría de arañas de la isla no son peligrosas, existen algunas especies cuyo veneno puede causar problemas en caso de mordedura, como es el caso de la viuda negra o araña mamona (Latrodectus tredecimguttatus) y la araña de violín (Loxosceles rufescens).
Diplópodos (milpiés)

Aunque los diplópodos o milpiés son más conocidos por una especie invasora, el popularmente conocido como “bicho negro” (Ommatoiulus moreletii), lo cierto es que un porcentaje muy alto de especies son endémicas. Destaca el género Dolichoiulus, que ha experimentado una gran diversificación: se han descrito más de veinte especies en Tenerife, todas endemismos exclusivos de la isla salvo una, que es compartida con La Gomera; entre ellas se incluyen tres especies exclusivamente cavernícolas.
Insectos (visión general)
Dentro de los invertebrados destaca sobremanera el grupo de los insectos, con casi 4.000 especies nativas en la isla, lo que significa que 8 de cada 10 especies de fauna nativa de Tenerife son insectos. Además, una tercera parte de los insectos de la isla son endémicos. A su vez, casi una tercera parte de las especies de insectos nativos de la isla son coleópteros (escarabajos), la mitad de ellas endémicas. Les siguen en importancia numérica dípteros (moscas), himenópteros (abejas, avispas y hormigas), hemípteros (chinches) y lepidópteros (mariposas y polillas).
Libélulas, saltamontes y cigarras

Los insectos también incluyen otros grupos de especies menos importantes desde el punto de vista numérico, pero igualmente interesantes. Los odonatos o libélulas viven asociados a masas de agua dulce, sobre todo charcas de riego y charcos en los barrancos, donde se crían sus larvas. Solo se conocen 11 especies, destacando Sympetrum nigrifemur, endemismo compartido con Madeira. Son frecuentes y fáciles de ver también los saltamontes, grillos y cigarras (ortópteros), con algunas especies destacadas como el cigarrón palo de Tenerife (Acrostira tenerifae), saltamontes sin alas de gran tamaño que vive oculto entre las ramas de las tabaibas de Teno, o la llamativa cigarra tinerfeña (Calliphona koenigi), endémica de la isla, que habita la laurisilva.
Tijeretas, mantis y cucarachas

Las tijeretas o dermápteros incluyen un interesante género endémico de Canarias (Guanchia), representado en la isla por siete especies, todas endémicas y vinculadas a las zonas forestales húmedas. También es destacable Anataelia canariensis, pues el género es también endémico de la isla, y dedicado al destacado naturalista tinerfeño Anatael Cabrera. Entre las mantis es interesante mencionar la presencia de dos especies endémicas del género Pseudoyersinia, una de ellas exclusiva de las Cañadas del Teide (P. teydea), y otras dos especies endémicas del género Ameles, que viven principalmente en la corona forestal de la isla. Las cucarachas, a pesar de su negativa fama, también incluyen interesantes endemismos, destacando el género Loboptera, con 8 especies endémicas, todas cavernícolas.
Escarabajos (coleópteros)

Dentro de los coleópteros merece reseñar el extraordinario caso de diversificación de los gorgojos del género Laparocerus (chascones), con casi 60 especies descritas en la isla, todas endémicas. Otros géneros bien diversificados son Coptostethus, con 20 especies endémicas de Tenerife, Attalus, con 14 endemismos, Calathus, con 11 especies, la mayoría exclusivas de Tenerife y Oxypoda, también con 11 endemismos tinerfeños. Son llamativos por su tamaño los escarabajos del género Pimelia, con 3 especies endémicas de Tenerife, considerándose amenazada una de ellas, la Pimelia de costa (P. canariensis). Es emblemático el Carabus faustus, endémico de Tenerife y amenazado, con dos subespecies aisladas geográficamente: una en Anaga y otra en Teno. Otros escarabajos reseñables son el longicornio del cardón (Lepromoris gibba), cuyas larvas se desarrollan en las ramas muertas de esta planta endémica; el gorgojo de las magarzas (Cyphocleonus armitagei) que vive sobre todo sobre las magarzas del Teide; o el vistoso escarabajo pintado del pino (Buprestis berthelotii), que se desarrolla en pinos muertos y que puede observarse en los meses calurosos del verano en los pinares.
Chinches, pulgones y afines (hemípteros)

Los hemípteros incluyen a las chinches, pulgones y moscas blancas, que suelen ser más conocidos porque muchas especies son plagas agrícolas. De hecho, es el orden de insectos con mayor porcentaje de especies introducidas. Aún así, también incluye interesantes endemismos, como son los casos de las chinches de los géneros Compsilodon, con 11 especies, Canariocoris, con 5 especies y Lindbergopsallus, con 5 especies también, todas ellas endémicas. Es reseñable también la chinche de pijama (Graphosoma interruptum), muy popular y abundante, que adorna con su colorido rayado negro y rojo las flores de los hinojos en verano.
Mariposas y polillas (lepidópteros)

De las más de 500 especies de lepidópteros nativos, la gran mayoría son polillas de hábitos nocturnos, aunque en general suelen ser más conocidas las vistosas mariposas diurnas. Entre las polillas destacan por su tamaño las “esfinges”, como la conocida como esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum), de hábitos diurnos, o la esfinge de las tabaibas (Hyles euphorbiae), cuyas coloridas larvas suelen encontrarse devorando las hojas de esta planta. El porcentaje de endemicidad es bajo en las mariposas diurnas, debido a su gran capacidad de vuelo, con un buen número de especies que son incluso migratorias; aún así hay algunos endemismos reseñables como la limonera (Gonepteryx cleobule), que habita en la laurisilva, el sátiro de Tenerife (Hipparchia wysii), exclusiva de los pinares de la isla o la capuchina (Pieris cheiranthi), también asociada a la laurisilva y considerada amenazada en Tenerife.
Moscas

Los dípteros o moscas son el segundo orden de insectos en número de especies, con más de 700 especies nativas, una cuarta parte de ellas endémicas. Aunque son más conocidas las especies molestas que viven asociadas al ser humano, hay muchas especies con una importante función en los ecosistemas como polinizadoras. En ese sentido destacan los sírfidos o “moscas de las flores”, los taquínidos o “moscas pinchudas” y los bombílidos o “moscas-abeja”. Una especie muy conocida por su gran tamaño, que se observa exclusivamente en verano es la mal llamada “mosca asesina” (Promachus vexator), endémica de Tenerife y formidable depredadora de otros insectos voladores.
Abejas, avispas y hormigas

El grupo de los himenópteros, que engloba principalmente a las abejas, avispas y hormigas, es muy diverso en la isla, con casi 700 especies nativas, siendo una de cada cuatro endémicas. Entre los himenópteros se incluyen las principales especies con función polinizadora, especialmente las abejas, que son los únicos insectos cuyo ciclo vital depende totalmente de los recursos florales (néctar y polen). Entre las abejas negativas podemos destacar el conocido abejón del culo blanco (Bombus terrestris ssp. canariensis). Las avispas son especialmente diversas en hábitats costeros del sur de la isla, destacando la especie Bembix flavescens, que solo se encuentra en zonas de playas de arena, donde construye sus nidos. Las hormigas son conocidas por su comportamiento altamente social, viviendo en colonias dentro de los llamados “hormigueros”. Entre ellas destacan por su tamaño el hormigón de las tabaibas (Camponotus feae), frecuente en las flores de esta y otras plantas, y la hormiga recolectora (Messor hesperius), fácil de reconocer por las largas hileras de obreras en el suelo transportando semillas de plantas.

